
La grieta de la calle Tegueste, en el barrio portuense de Punta Brava, ha avanzado en los dos últimos días pero a un ritmo mucho menor que la semana pasada. Por lo tanto, si en la última medición que se realizó entre ayer por la noche y hoy a la mañana, los geólogos comprueban que no hay riesgo para la estabilidad, hoy mismo se retomarán los trabajos.
En ese caso, se inyectará la primera capa de hormigón en los 28 bulones que ya están colocados “siempre y cuando no haya ninguna duda sobre la seguridad de los trabajadores que se tienen que colgar de las máquinas”, subraya el concejal de Urbanismo, Juan Carlos Marrero.
El edil, que realizó ayer dos visitas junto a los técnicos para comprobar la situación, aclara que éste fue el trabajo que se tuvo que paralizar al comprobar que la oquedad había crecido, con riesgo para la estabilidad de la citada calle.
La segunda parte consiste en escarbar y sacar todos los escombros para poder ejecutar el bulo lateral e inyectar hormigón a las cuevas. “Con eso se conseguiría estabilidad y la tranquilidad de que la calle estaría recalzada”, explica el concejal. De ser así, y con los informes necesarios que garanticen el 100% de la estabilidad, los vecinos podrían volver a sus viviendas.
Desde que el Ayuntamiento desalojó el viernes a las nueve viviendas afectadas, se realizan dos informes diarios, incluidos los fines de semana, para ver el movimiento de la grieta.
Respecto a los vecinos que tuvieron que irse de sus casas, el responsable de Urbanismo confirma que hay tres familias que por su cuenta ya han conseguido una vivienda de alquiler, mientras que en otros cuatro casos intervino el Ayuntamiento y hay otros dos que están pendientes, dado que el inmueble que se les consiguió “no era de su agrado” y las familias han pedido más tiempo para buscar uno nuevo.
Crítica a Ciudadanos
En otro orden, Juan Carlos Marrero critica duramente las manifestaciones de Ciudadanos (Cs) en el que las que rechazaba que los vecinos tengan que pagar “las desidias” del grupo de gobierno de PP-CC a la hora de fiscalizar las obras.
Marrero califica de “una mezquindad muy grande” estas declaraciones, “que ni siquiera se merecen una respuesta”, porque a su juicio, “con la seguridad y la desgracia de los vecinos no se juega”. Además, dice que Cs “desconoce” el problema surgido, “que nada tiene que ver con el de 2015”, y que en ningún caso, y así se puede comprobar en hemeroteca, “se dijo que iba a quedar resuelto en 2016”, e insta a Cs a que así lo compruebe.












