
La desidia y el abandono se ha apoderado del entorno de un espacio por el que pasan a diario cientos de personas. Se trata del tanatorio de Servisa, en La Laguna.
Tanto los accesos, llenos de baches, como la falta de limpieza han provocado la queja de los usuarios, que, lamentablemente, deben acudir al tanatorio.
Las competencias, entre el Ayuntamiento de La Laguna y el Cabildo de Tenerife, parece que no se ejercen ni por uno ni por otros.







