ECONOMÍA

2019 no creará empleo en las Islas y la tasa de paro volverá al 20%

Los dos motores de crecimiento de la economía canaria, el turismo y el consumo, pararán el próximo año y no habrá ningún otro sector que tome el relevo, ni siquiera la construcción

La calle Castillo es una de las principales vías en las que los captadores de ONG y comerciales varios ejercen su actividad, ahora regulada y limitada. A. G.
La calle Castillo. A. G.

El año 2019 está ya a la vuelta de la esquina y todas las previsiones económicas lo señalan como el del estancamiento. La economía canaria seguirá creciendo debido, entre otras cosas, a la inercia de años pasados, pero ni el turismo ni el consumo privado actuarán de impulsores del crecimiento como venían haciendo hasta ahora. Y lo peor de todo es que ningún otro sector, ni siquiera la construcción, tomarán el relevo para liderar este crecimiento.

La Confederación Provincial de Empresarios de Santa Cruz de Tenerife (CEOE-Tenerife) daba en el clavo la pasada semana al presentar su informe de coyuntura económica correspondiente al tercer trimestre del año. El principal motor de crecimiento de la economía canaria, el sector turístico, se comportará, por primera vez en 10 años, peor que el resto de la economía y detraerá potencial de crecimiento al PIB. De hecho, la “recuperación” de turistas en Turquía y Egipto está lejos de haber concluido y continuará durante 2019.

En cuanto al otro motor de crecimiento, el consumo, también perderá vitalidad. El comercio al por menor, por ejemplo, se redujo el 4,3% interanual en septiembre, y sufre la mayor caída desde el año 2013, en el que se comenzó a salir de la crisis. No obstante, se espera que durante esta campaña de Navidad, Reyes y rebajas recupere lo perdido durante el año y la mala campaña de verano. Con estos datos en la mano, la patronal estima que la economía canaria crecerá a finales de 2018 el 2,2%, siete décimas menos que en 2017, y tan solo el 1,2% en 2019, un punto porcentual menos que en 2018. Y es que, según la CEOE-Tenerife, los vientos de cola que han impulsado el crecimiento de la economía canaria durante los últimos años, como son la inseguridad de los mercados turísticos competidores, la caída de los tipos de interés, la abundancia de liquidez o la bajada de los precios del petróleo, han cambiado de dirección y ahora soplan de frente.

La construcción, uno de los sectores que podría tirar de la economía canaria, tampoco tendrá fuerza para hacerlo, sobre todo por los problemas regulatorios con los que se encuentra para la edificación de vivienda nueva. Un problema que, según los empresarios, está ocasionando un déficit de 40.000 viviendas en Canarias, una situación que, según la patronal, podría “agravarse”. El pasado año se concedieron licencias para unas 1.500 nuevas viviendas, y unas 600 durante los cinco primeros meses de 2018, lo que supone un ritmo similar al del año anterior. Esta cifra resulta claramente insuficiente para la demanda existente. Todo esto teniendo en cuenta que el Parlamento británico apruebe el próximo martes el brexit acordado con la Unión Europea. En el caso de un brexit desordenado y sin acuerdo, las previsiones de crecimiento de la economía canaria se reducirían aún más.

A estos hechos se añade la parálisis legislativa que sufre España desde 2015, con reformas económicas sin hacer y presupuestos sin aprobar, y unas elecciones a la vuelta de la esquina, así como los frecuentes anuncios de aumento de impuestos, y límites y restricciones a numerosos sectores (automóvil, VTC, banca…).

Con todos estos factores sobre la mesa, la patronal tinerfeña estima que, para el año 2019, no se producirá creación de empleo y se volverá a tasas de paro por encima del temido 20% a finales de año, entre otros motivos, por el anuncio del incremento del salario mínimo hasta los 900 euros, que el Gobierno anunció que se aprobará este mes.

Una subida del salario mínimo tiene efectos positivos (incremento en la renta de los trabajadores afectados que conserven su empleo) y también efectos negativos (empleos que se destruyen o no llegan a crearse al ser su productividad inferior al nuevo coste laboral). En el caso canario se cumplen con todos los condicionantes para que el impacto sea negativo.

Teniendo en cuenta que los trabajadores afectados en las Islas son sensiblemente superiores a la media nacional, cabe esperar una destrucción estimada de entre 3.000 y 12.000 empleos como resultado del aumento previsto del salario mínimo, según el informe de la CEOE. Pero las estimaciones no se han realizado teniendo en cuenta un crecimiento del 1,2% para 2019, como se prevé para la economía canaria, sino uno superior, por lo que cabe esperar que el impacto sea incluso mayor. En suma, dice la patronal, en pleno escenario de desaceleración económica y de grandes incertidumbres internacionales, no podía haberse elegido peor momento para una subida del salario mínimo de semejante cuantía.