
Varias generaciones de tinerfeños asocian la musiquilla de la famosa canción alemana compuesta en 1937 LILI MARLEEN con el sabor de los helados California. Pasan los años y los acordes de la melodía siguen sonando desde el singular camión azul y rojo al que grandes y pequeños acuden para saborear un producto que conserva el sabor de siempre. Ayer, la heladería volante se dejó ver por la plaza de España, y su presencia en la capital en pleno mes de diciembre no deja de ser una imagen que dice mucho en favor del clima de la Isla.





