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El fiscal sube a 18 años de cárcel su petición de pena para Millán

El exentrenador de atletismo vuelve a negar los abusos sexuales por los que ha sido denunciado y el juicio, que se celebra en la Audiencia Provincial, queda visto para sentencia
Miguel Ángel Millán
Miguel Ángel Millán (de espaldas), durante la primera sesión del juicio. Fran Pallero

La Fiscalía aumentó esta mañana, con motivo de la entrega de sus conclusiones definitivas, la pena de prisión que solicita para el exentrenador nacional de atletismo de las llamadas pruebas combinadas Miguel Ángel Millán, de 12 a 18 años y seis meses de cárcel.

Con esta decisión, el fiscal Carlos Eguiluz se acerca considerablemente a los postulados de la acusación particular, ejercida por el letrado tinerfeño Pedro Revilla, quien se mantiene en su petición de un total de 21 años de prisión para este encausado.

El referido endurecimiento en la postura del Ministerio Público fue la principal novedad durante la última sesión de un juicio que, desde la semana pasada, se viene celebrando por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife, y que ha quedado visto para sentencia. Como está previsto en los procedimientos con tribunal de jurado popular, el acusado tuvo derecho a la última palabra, lo que aprovechó Millán para negar, una vez más, la veracidad de las acusaciones.

Sin embargo, durante el proceso se ha comprobado que los dos denunciantes (dos jóvenes tinerfeños que aseguran haber sufrido abusos sexuales a manos de Millán) cuentan con la credibilidad de las forenses que los interrogaron para medir el grado de la misma.

También ha sido especialmente relevante que el relato de estos denunciantes se asemeje mucho al que realizaron (en calidad de testigos, dado que esos hechos están ya prescritos) otras 11 personas que sostienen, igualmente, haber sido víctimas de abusos similares por parte del que fuera entrenador deportivo.

Así, a los casos de los denunciantes hay que sumar las declaraciones de otras tres personas por hechos cometidos en Canarias y de ocho más que, presuntamente, tuvieron lugar durante la larga etapa de Millán en Alhama (Murcia).

Uno de los casos murcianos fue el de Antonio Peñalver, quien fuera medallista de plata en la prueba de decatlón durante los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, tal y como adelantó en su día DIARIO DE AVISOS.

La importancia de esos testimonios radica, como se ha dicho, en lo similares que resultan, dado que en todos ellos las supuestas víctimas tenían entre 12 y 15 años, y los tocamientos se produjeron aprovechando convivencias y/o competiciones. Además, todos ellos insisten en la magnética personalidad de Millán, al que describen como un ser tan frío y calculador como dotado para la manipulación.

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