el motor

Tesla, demandada en EE.UU. por la muerte de un pasajero a causa de una batería “defectuosa”

Corboy & Demetrio ejerce como defensa de la familia de Edgar Monserrat, de 18 años y natural de Aventura (Estados Unidos), que murió cuando el Tesla propiedad de Barrett Riley (que también falleció) chocó contra un muro y estalló en llamas el 8 de mayo de 2018 en Fort Lauderdale (Estados Unidos)

Tesla. | Europa Press

El despacho estadounidense de abogados Corboy & Demetrio ha interpuesto una demanda contra Tesla por el fallecimiento de un pasajero a causa de una batería supuestamente “defectuosa” de un Tesla S de 2014.

Según explica el bufete de Chicago en un comunicado, la batería del vehículo era propensa a incendios “extremadamente intensos”, “incapaces” de extinguirse de manera oportuna.

Corboy & Demetrio ejerce como defensa de la familia de Edgar Monserrat, de 18 años y natural de Aventura (Estados Unidos), que murió cuando el Tesla propiedad de Barrett Riley (que también falleció) chocó contra un muro y estalló en llamas el 8 de mayo de 2018 en Fort Lauderdale (Estados Unidos).

“La batería del Tesla S estaba inadecuadamente protegida y blindada, lo que hace que todo el vehículo sea defectuoso. El vehículo tenía medidas inadecuadas para evitar un incendio posterior a la colisión y para contener un incendio”, señaló socio de Corboy & Demetrio, Philip Corboy.

Ha habido al menos una docena de casos reportados en todo el mundo de baterías de modelos Tesla S que se incendiaron en colisiones y estando estacionados en los últimos cinco años, asegura el despacho estadounidense.

La demanda alega no solo que la batería era “irrazonablemente insegura”, sino también que Tesla no advirtió a los compradores de sus vehículos sobre la “peligrosa” condición de este componente del vehículo.

El despacho de abogados sostiene que Riley conducía a 186 kilómetros por hora y que, dos meses antes del accidente, los padres del joven habían instalado un limitador de velocidad en el vehículo en un centro de servicio de Tesla para evitar que el coche alcanzara más de 136 kilómetros por hora.

“El limitador se eliminó en otra visita al servicio de Tesla sin el conocimiento de los padres de Riley”, señala el escrito.

Por su parte, un portavoz de Tesla explica que ningún automóvil podría haber resistido a un choque de este tipo. “Nuestros pensamientos están con las familias afectadas por esta tragedia. Desafortunadamente, ningún coche podría haber resistido a un choque a tal velocidad”, apunta.

Asimismo, recuerda que el año pasado la compañía californiana introdujo, a raíz de este incidente, una función que permite limitar la velocidad del coche a través de actualizaciones remotas de software, de forma que, por ejemplo, unos padres pueden limitar el límite del coche si su hijo lo conduce.