superconfidencial

Manual de impertinencia

Pedro Sánchez ha sacado un libro para Planeta, Manual de resistencia. Si se lo escribió el mismo negro que confeccionó su tesis doctoral será una mierda de libro y no creo que Planeta venda muchos ejemplares. La portada, como no podía ser menos ante semejante fatuo, es el propio careto de Sánchez. Ya saben que […]

Pedro Sánchez ha sacado un libro para Planeta, Manual de resistencia. Si se lo escribió el mismo negro que confeccionó su tesis doctoral será una mierda de libro y no creo que Planeta venda muchos ejemplares. La portada, como no podía ser menos ante semejante fatuo, es el propio careto de Sánchez. Ya saben que se cree guapo. Se trata del primer presidente español que escribe una obra durante el ejercicio de su cargo, toda una desfachatez. Sánchez es un pedante andante, carece de factores inhibitorios del ridículo y conducirá a su partido al caos, aunque el PSOE hace tiempo que está instalado en él. No tiene sentido del Estado, ni criterio, ni talla para gobernar, pero su osadía lo ha colocado ahí arriba, tipo Isabelita Perón, o así. El mundo y sus naciones generan estos esperpentos. Un libro, mientras gobierna un país, esto no lo ha hecho nadie. No creo que se vendan muchos ejemplares, a no ser que el/la responsable de Educación (que no sé quién es, hace tiempo que no me sé el nombre de los ministros) imponga su lectura obligatoria en el bachillerato, si es que todavía se llama así. En vez de un manual de supervivencia, el libro de Sánchez promete ser todo un manual de impertinencia, ya lo ven. En el PSOE se aprovechan de las redes sociales para poner a su jefe de filas a caldo de pota. Sánchez tiene más enemigos dentro que fuera, pero ya lo ven, ahí está, tan calentito, en su Moncloa, de la que no se va ni a patadas. Tiene más resistencia que Maduro para no despegarse de Miraflores. Por cierto, me ha dicho una amiga que el cachondeo que se ha formado en Venezuela con Zapatero es épico. Lo tienen como un bobo, como un memo saltarín de un lado a otro del Atlántico; sólo para cobrar.