familia e infancia

Cuatro preguntas que tienes que hacer si tu hijo/a tiene un soplo

Hasta un 50% de los niños pueden presentar un soplo en algún momento de la vida

Por Iván Abreu Yanes

Cuando le decimos a unos padres que su hijo tiene un soplo, notamos enseguida su cara de preocupación. Intentaremos desde aquí tranquilizar a esos padres, ya que en la inmensa mayoría de los casos, la presencia de un soplo es un hecho benigno (sin enfermedad asociada).

¿Qué es un soplo?

El corazón está formado por cuatro cámaras (2 aurículas y 2 ventrículos), separadas entre sí por las válvulas auriculoventriculares. A la salida de los ventrículos hay otras 2 válvulas (aórtica y pulmonar) que marcan el inicio de la arteria pulmonar y la aorta, que son los vasos que llevan la sangre a los pulmones y al resto del cuerpo respectivamente. Pues bien, la apertura y cierre de dichas válvulas producen los sonidos  que conocemos como los latidos cardíacos (tun tun). Ese sonido tiene unas características determinadas y lo hemos asociado a un corazón sano y normal.

Hablamos de  soplo cuando alguno de esos latidos “suena diferente” a lo habitual.

¿Qué puede provocar un soplo?

Son muchas las causas que puede hacer que los latidos cardíacos suenen diferente a lo habitual; entre las más comunes son aquellas situaciones en las que el corazón está latiendo más rápido (la fiebre, por ejemplo; de ahí que sea muy habitual encontrar soplos en los niños cuando están enfermos).

¿Debo preocuparme porque me hayan dicho que mi niño tenga un soplo?

Las enfermedades del corazón son muy poco frecuentes y, las que son graves, suelen detectarse dentro del útero materno gracias al avance de las ecografías selectivas. Es raro el caso de un embarazo controlado en el cual no se detecte una cardiopatía importante antes de nacer.

Hasta un 50% de los niños pueden presentar un soplo en algún momento de la vida; son los que se llaman soplos inocentes o funcionales. Esto quiere decir que no presentan anomalías en el corazón que justifiquen la presencia de dicho soplo. Una persona experta es capaz de diferenciar (con alto grado de acierto) si un soplo es orgánico (con algún defecto cardíaco) o si es funcional (corazón completamente normal).

Si el soplo se detecta en el primer año de vida (y sobre todo en el primer mes) es necesario realizar una ecografía cardíaca para descartar defectos a nivel del corazón. Una vez realizada, si la ecografía es normal, determinamos que el soplo es funcional y podremos olvidarnos del tema, quedando todo en un pequeño susto.

Si tengo un soplo funcional…¿Puedo hacer deporte?

Por supuesto. Un niño con un soplo funcional es un niño completamente sano, que puede realizar una vida estrictamente normal.

Resumiendo:

  • Tener un soplo NO ES SINÓNIMO DE ENFERMEDAD; es simplemente un ruido diferente al habitual.
  • Si se descubre en el primer año de vida (y más concretamente en el primer mes), es necesario realizar una ecografía cardiaca para descartar defectos del corazón.
  • Si nos dan la noticia de que nuestro hijo tiene un soplo, debemos estar tranquilos. Las posibilidades de tener “algo en el corazón” son muy pequeñas y, de tenerlo, no suelen ser cosas graves.

Iván Abreu Yanes, pediatra tinerfeño
www.mipediatraencasa.es

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