
Este mundo, cada vez más global y mediatizado, nos deja a veces historias realmente bonitas que sirven para concienciar a la sociedad, ayudándonos a ser mejores personas. Austin es un claro ejemplo de ello. Este pequeño estadounidense, nacido en Virginia, padece una parálisis cerebral y pese a ello no ha querido alejarse de su gran pasión: el baloncesto.
Su vídeo, en el que encesta con la ayuda de un compañero, nos muestra las ganas y la vitalidad que le proporciona el deporte y lo bien que han gestionado su integración los responsables del equipo de baloncesto de su colegio. La madre de Austin, Christina Weaver, ha pedido un reconocimiento para todo el equipo.
