
Este mundo, cada vez más global y mediatizado, nos deja a veces historias realmente bonitas que sirven para concienciar a la sociedad, ayudándonos a ser mejores personas. Austin es un claro ejemplo de ello. Este pequeño estadounidense, nacido en Virginia, padece una parálisis cerebral y pese a ello no ha querido alejarse de su gran pasión: el baloncesto.
Su vídeo, en el que encesta con la ayuda de un compañero, nos muestra las ganas y la vitalidad que le proporciona el deporte y lo bien que han gestionado su integración los responsables del equipo de baloncesto de su colegio. La madre de Austin, Christina Weaver, ha pedido un reconocimiento para todo el equipo.
Cuando me haga mayor, quiero ser como el niño de la camiseta azul con el número 50😍😍👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻#TodavíaHayEsperanzapic.twitter.com/OMW4Q9vosn
— Diazolam (@MDiazFuentes) 16 de marzo de 2019




