
Las redes han reaccionado a la petición de este joven que difundió una foto de su padre en la que se aprecia en el rostro de este último la tristeza por no haber vendido ni un solo donuts durante el sábado pasado, 9 de marzo.
Sin embargo, la petición del joven se viralizó rápidamente y al día siguiente el establecimiento se llenó de gente. Además, Billy, el hijo del comerciante, respondió con otro tweet a las numerosos mensajes que recibió pidiéndole la ubicación del establecimiento.
Toda esta campaña improvisada de marketing dio sus frutos, ya que en apenas dos días vendieron todos los donuts que había en el escaparate y Billy, como no podía ser de otra manera, publicó una nueva foto en la que se aprecia la sonrisa de su padre.
