La entrevista de domingo

Ricardo Melchior: “Coalición Canaria entregó las autoridades portuarias al PP para que no hubiese censura en La Laguna”

El expresidente de la Autoridad Portuaria y expresidente del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, recibe a DIARIO DE AVISOS en su casa

El expresidente de la Autoridad Portuaria y expresidente del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, recibe a DIARIO DE AVISOS en su casa. Se le nota tranquilo y feliz, aunque, al tocar ciertos temas, como su salida de la Autoridad Portuaria, sus tensiones con su delfín y sucesor, Carlos Alonso, o el trato del todavía su partido, Coalición Canaria (CC), a Miguel Zerolo, se tensa. Los que se tensen, cuando publique sus memorias, serán quienes siguen siendo sus compañeros de partido. Eso dice su familia. Su cara cambia cuando se le pregunta por su nuevo puesto de trabajo, que, aunque es a tiempo parcial, ha provocado un soplo de aire fresco en su etapa de jubilado.

-Después de salir de la Autoridad Portuaria, ¿qué hace ahora Ricardo Melchior?
“Estaba jubilado y un día recibo una llamada, hace un mes más o menos, del presidente del Loro Parque, Wolfgang Kiessling, que es amigo mío desde hace como 40 años, y me dice: “Ricardo, te necesito”. Me fichó y ahora voy tres días en semana y le asesoro en temas de la Fundación Loro Parque. En energías renovables ha hecho unas inversiones importantes, porque su objetivo es, entre otros, que toda la energía que consuma el grupo Loro Parque proceda de energías limpias”.

-¿Qué funciones realiza?
“Estoy de consejero asesor de la Fundación Loro Parque. Es colaborar a poner en marcha todos estos proyectos”.

-¿Cuándo empezó?
“El 1 de abril”.

-¿Será uno de los últimos capítulos de sus memorias?
“Tengo ese compromiso y lo voy a cumplir. He hecho más o menos el 50%. Mi familia me ha dicho que si saco las memorias antes de las próximas elecciones y no gana mi partido, me echarán la culpa a mí”.

-Detalle esa afirmación.
“En las memorias hay cosas que tienes que decir, aunque no sea de una forma agresiva, pero tienes que decir por qué se hizo esto y no lo otro. Ahora, lo que no sé es si se publicarán dentro de un año, nueve meses, dos años… No lo sé, pero saldrán”.

-Explíqueme entonces, ¿si publicase sus memorias, no ganaría CC las elecciones?
“No lo sé, pero lo que sí sé es que, si no las gana, la culpa, entre otras cosas, me la echarían a mí. Estamos, no solo CC, en unos momentos realmente desmoralizantes desde el punto de vista político. Parece que todo vale. Han vuelto a resucitar a Nicolás Maquiavelo después de casi 500 años y el fin justifica los medios. Vale decir todas las mentiras del mundo, todas las falsedades, levantar falsos testimonios, hacer todas las cosas que te puedas imaginar, porque el fin es que yo consiga el objetivo político.”

-¿Pensaba que su carrera política iba a durar tantos años?
“Cuando ganamos, le dije a Adán: “Yo cumplo mi palabra y solo voy a estar cuatro años, ni un día más”. Porque, claro, quería seguir mi carrera profesional. Después estuve 12 de vicepresidente, luego me tocó encabezar la lista al Cabildo y, la verdad es que tuve un apoyo impresionante por parte de toda la población de Tenerife y estuve 14 años, y no estuve 16 porque ya era demasiado”.

-¿Cuáles fueron sus peores momentos?
“Siempre hay muchos problemas y, además, la mayoría de ellos son siempre humanos. En la etapa de vicepresidente tenía que actuar de intermediario con algunos compañeros que estaban un poco revolucionados y debía calmarlos. Con los otros partidos de gobierno nunca tuve ningún problema grave, en absoluto. Fíjate que con todos los gallitos que estaban allí, no nos olvidemos que yo de presidente tuve en la oposición a Santiago Pérez, a Melchor Núñez, a Antonio Martinón, que eran gallitos, y, prácticamente, aprobábamos todo por unanimidad”.

-Echando la vista atrás, ¿cómo se siente?
“Le digo una cosa, soy feliz. Cuando dejé el Cabildo voluntariamente, porque yo lo dejé voluntariamente, estaba seguro de que si hubiese agotado el mandato el segundo mío no hubiese salido, tal y como ocurrió cuando José Miguel Galván agotó su mandato e Isidoro Sánchez no salió. Salió Pepe Segura. Lo que quería es que la gente conociera y valorara a la persona que me iba a sustituir.”

-¿Se arrepiente de haber tomado esa decisión?
“Vamos a no echar más leña al fuego, prefiero no decirlo porque le entregué el testigo con muchísima ilusión. Te acordarás de cómo le aupaba en todo y, el mismo día de tomar posesión, cambió radicalmente. Uno tiene derecho a cambiar de opinión, pero no esperaba un subidón de vanidad tan fuerte”.

-¿Nunca ha hablado con Carlos Alonso para acercar posturas?
“Claro, pero se queda callado. Ha dicho por ahí que yo le he dejado la Presidencia del Cabildo, pero que yo quería seguir siendo presidente. ¿No ves que eso es absurdo? Si hubiese querido seguir siendo el presidente, me hubiese quedado yo y no le hubiese puesto a él. Dijo que iba todo los días al Cabildo y eso no era así”.

-Hablemos más de gestión. ¿Qué le parece el acuerdo con el Ministerio de Defensa sobre los cuarteles de El Cristo, Las Canteras y La Cuesta?
“Las propiedades del Ministerio de Defensa en Tenerife eran, fundamentalmente, Hoya Fría, el cuartel del Cristo, el cuartel de Las Canteras y los tres cuarteles de La Cuesta. El de Las Canteras para mí era muy importante, porque es un punto clave para la conectividad de nuestro territorio. La población de La Punta, Bajamar, Tejina, una parte de Valle de Guerra y Tegueste, los que trabajan en el área metropolitana, tienen que pasar por un embudo que se llama Las Canteras. Por lo tanto, todo eso se acabaría si trazamos un túnel en la zona de El Palomar en Tegueste y aparecemos, prácticamente, por donde está el cuartel y ya casi enlazando con la rotonda de la Vía de Ronda. Los tres cuarteles que hay en La Cuesta tienen una utilidad, están metidos en el casco urbano y son necesarios. Unos pueden ser para viviendas y otros pueden ser para espacios públicos abiertos. Esa zona está en pleno centro del área metropolitana y tienen derecho a tener una calle Castillo, por ejemplo”.

-¿Hubiese renunciado usted a Hoya Fría?
“No se puede renunciar a Hoya Fría. Esa zona es el lugar idóneo para la ciudad sanitaria de Tenerife. Estoy hablando de medio largo plazo. Los dos hospitales de referencia de la Isla son el HUC y el Hunsc, pero están encajonados, no pueden crecer más ahí. Hoy en día, una ciudad sanitaria no lleva solamente los hospitales de referencia con todas las prestaciones médicas y quirúrgicas oportunas, sino lugares donde puedan residir, un hotel, lo que fuera, que te hacen que sea viable”.

-Con lo cual, ¿es un mal acuerdo para Tenerife el que se alcanzó?
“Eso entiendo yo. Primero, porque queda fuera todo lo demás, el del Cristo, el de Las Canteras que está vacío y, encima, el Cabildo tiene que pagar y eternizan a los militares en Hoya Fría, que será el centro de Santa Cruz, pidiendo tenerlo en el otro lugar (Fasnia). Cuando el actual presidente del Cabildo decide que no intervenga nadie más sino él y el Ministerio de Defensa, creo que ahí ha ganado, si lo pasamos al símil futbolístico, el Ministerio de Defensa dos a cero”.

-¿Tan mal dejó usted las arcas como para que tuviera que pagarse tanta deuda como asegura Carlos Alonso?
“Ahí están los datos, y yo los tengo porque, aunque no tomé muchas precauciones al irme, las suficientes, sí. Ahí está el informe del cierre del ejercicio de 2013, mi último año, y fue impecable”.

-¿Cómo ve el proyecto de CC?
“La verdad es que veo con mucha tristeza no solo el proyecto de CC, sino de todos los partidos políticos…”.

-¿Sigue siendo militante?
“Sí, pero me he apartado un poco. Ya no voy al Consejo Político. Creo en Coalición Canaria, creo en muchísimas personas de CC, pero hay líderes que no paso”.

-¿Continúa confiando en Fernando Clavijo?
“Le ayudé también a que fuese presidente del Gobierno de Canarias. El único que se levantó en el Congreso de CC, subió a la tarima, cogió el micrófono y dijo que la votación fuese secreta fui yo. Si no hubiese sido así, Fernando Clavijo no habría ganado. Lo respeto, pero creo que tiene unas influencias que no son buenas”.

-¿De quién?
“Los que tiene más próximos”.

-Habrá más cosas que no le gustan en Coalición Canarias, entonces.
“Lo que ha acabado con los partidos políticos democráticos desde la época griega es el nepotismo. Enchufar a familiares y amigotes y tal y cual. Eso acaba con los partidos, pero es fulminante. Hay un cierto nepotismo, pero en CC y en el resto de partidos”.

-¿Ganará Coalición Canaria las elecciones?
“No lo sé, pero me gustaría”.

-¿Por qué no fraguó su fichaje por la Agrupación Socialista de Tenerife (ASTF)?
“Creo que Casimiro, hoy por hoy, es de los políticos más destacados que hay en Canarias y de los que más necesita esta tierra. Casimiro sabe que yo pienso así y me pidió ayuda para que liderara la ASTF. Le dije: “Mira, si se llamase Agrupación Tinerfeña, no es que yo tenga nada contra los socialistas, de hecho, en mis años mozos fui socialista, pero no tiene sentido que yo haga un cambio de chaqueta así. Si le quitas la s…”, y me dijo que ya no podía. Casimiro es un líder y me encanta verlo donde está”.

-¿Le queda la espina de no haber sido alcalde de La Laguna?
“No, eso sí tengo que reconocer que me lo ofreció Fernando Clavijo cuando dejé el Cabildo, en las las elecciones de 2015. Le comenté que no había dejado el Cabildo para venir de alcalde a La Laguna. La Laguna es, probablemente, el municipio más difícil de gobernar de toda Canarias y, si te descuidas, más que de Canarias”.

-¿Qué valoración hace de la sentencia de Las Teresitas?
“Para poder opinar, tienes que conocer el tema a fondo y yo no lo conozco a fondo. Hay muchas cosas que no sé si fueron de una manera o de otra. Pero lo que sí sé es que conozco a Miguel Zerolo desde hace 40 años, más o menos, y nunca jamás le oí o insinuó cualquier tipo de variación en flujos de dinero, nunca. Prueba de ello es que no sé cuánto tiempo lleva el tema de Las Teresitas, 17 o 18 años, y jamás se le ha podido demostrar que haya cogido un dinero de un sitio o de otro o al bolsillo. Creo que CC no se ha portado bien con él, sinceramente, y esa es una de las cosas que a mí me han dolido”.

-¿Le apoyó el partido en la gestión de la Autoridad Portuaria?
“Creo que el partido sí, pero determinados componentes del partido, no, al revés. Hay muchos celos. De hecho, me apoyaban siempre los de los otros partidos, y los que no eran políticos también me apoyaban sin problema de ningún tipo”.

-¿Por qué no les ponemos nombres?
“El consejo de la Autoridad Portuaria está integrado por los cuatro presidentes de cabildos, con los que nunca tuve ningún problema, salvo con Carlos Alonso, porque, a veces, desvariaba. Ni con el alcalde de Santa Cruz de La Palma ni con el de Santa Cruz tuve problemas. El alcalde de La Laguna estaba nombrado por el Gobierno de Canarias, ahí, vamos a dejarlo en empate. Los otros miembros designados por el Ejecutivo regional eran Pilar Parejo, con la que tampoco tuve problema; Rosa Dávila, que yo creo que va a generar problemas a medio plazo, y Paco Linares, con el que tampoco tuve problemas”.

-Su salida de la Autoridad Portuaria fue extraña. Al final, tanto la de Las Palmas como la de Tenerife se las dieron al PP…
“Le dieron las autoridades portuarias porque, aunque a mí me lo habían negado, parece ser que había un pacto de no sé qué entre José Miguel Barragán y María Australia Navarro, donde decían que CC lo había incumplido. Luego, si no querían moción de censura en La Laguna, el PP pidió las autoridades portuarias. Creo que fue así, porque a mí nunca me han dicho el motivo.”

-También tuvo problemas con el director del Puerto y con un asunto que está judicializado…
“El juicio será el 6 de junio por todo lo que ha salido por ahí. Impresentable. Todo es mentira. Estoy seguro de que los jueces leerán todas las cosas y está clarísimo, superdemostrado que no era así, sino todo lo contrario”.

-¿Le defraudó Fernando Clavijo en ese momento?
“Creo que bastante, porque estuve un año que fue un martirio.”

– ¿Cree que a Fernando Clavijo le pasará factura el caso Grúas en las elecciones?
“Con el caso Grúas me pasa algo parecido a Las Teresitas, conozco poco, pero me parece una cosa no de gran transcendencia. De todas maneras, creo que todos los políticos tienen que tener cuidado con los amiguismos y las cosas esas”.