
La tensión entre el Partido Socialista (PSOE), que lidera en Canarias Ángel Víctor Torres, y Coalición Canaria (CC), con Fernando Clavijo a la cabeza, es máxima. Justo el día en el que se cerraba la campaña electoral para las elecciones generales de hoy, el pasado viernes, en el pleno del Cabildo de Gran Canaria, se vivía el último capítulo de unas relaciones cada vez más enconadas. El motivo: la denuncia del portavoz de CC en el Cabildo grancanario, Fernando Bañolas, contra Torres, consejero de Deportes en la Corporación insular y candidato socialista a la Presidencia del Gobierno de Canarias. La denuncia fue presentada el pasado martes por el nacionalista por una presunta malversación de fondos que consistiría en no cobrar el 100% de los costes de los conciertos celebrados este mandato en el Gran Canaria Arena.
Torres le espetó a Bañolas durante el pleno que su acusación es “impropia, injusta, cobarde, vergonzosa y vil”, y solo persigue “dañarme electoralmente”, porque es en este mandato cuando se ha regularizado el procedimiento administrativo para ceder las instalaciones de Siete Palmas y más se ha ingresado, 396.000 euros. El líder socialista sugirió que el periodo de investigación se extendiera hasta el año 2005, para incluir los años en los que Lucas Bravo de Laguna, hijo de José Miguel Bravo de Laguna, ahora socio de los nacionalistas en Juntos Por Gran Canaria, era el titular del área. Sin embargo, el exconsejero de Sanidad del Gobierno de Canarias y persona de confianza de Clavijo en la isla vecina no dio su brazo a torcer.
El desamor
La historia del desamor entre CC y PSOE vivió su primera infidelidad en la abstención de los nacionalistas en la moción de censura de Sánchez a Mariano Rajoy. Algo que se hubiese quedado en anécdota si CC no hubiese emprendido una guerra sin cuartel, cada vez que los socialistas “se olvidaban” de Canarias o retrasaban la firma de algún convenio con las Islas.

Los “cuernos” continuaron por parte de los nacionalistas con el convenio de carreteras; los fondos de pobreza (el Gobierno de Clavijo tuvo que devolver 1,4 millones por no ejecutarlos en 2017); la no reunión de Sánchez con el líder nacionalista por la “crisis migratoria” que sufrían Fuerteventura y Lanzarote en las vacaciones navideñas del socialista en la isla conejera; los ocho millones para compensar los sobrecostes del riego agrícola; los fondos para el Plan de Empleo y, ahora, la bronca del viernes en el Cabildo grancanario por la citada denuncia contra Torres. Es tal el grado de crispación entre ambas fuerzas, que los nacionalistas llegaron a insinuar que la posición de la Fiscalía en el caso Grúas, asunto en el que está investigado Clavijo, tenía que ver con la llegada de Sánchez a la Moncloa.
Los resultados de las elecciones generales de hoy, en los que los sondeos auguran una victoria del PSOE, pero necesitando a otras formaciones políticas para gobernar, podrían cambiar el rumbo, siempre que CC consiga el escaño de Ana Oramas en el Congreso y los nacionalistas canarios fueran necesarios para los socialistas. Esta es la única cuadratura para que las relaciones cambien.
Fuentes consultadas por DIARIO DE AVISOS aseguran que esta guerra contra los socialistas tanto de Coalición Canaria, como partido político, como la institucional entre el Gobierno de Clavijo y el de Pedro Sánchez, podría ser de no retorno en cuanto a posibles pactos tras el 26-M si CC continúa embarrando la vida política en el Archipiélago. De hecho, fuentes socialistas precisan que donde se producirá el primer giro a la izquierda en cuanto a pactos de los socialistas en las Islas será en La Laguna, tal y como afirmó en una entrevista en este periódico Luis Yeray Gutiérrez, candidato socialista a la Alcaldía de La Laguna, ciudad que es la joya de la corona para CC.
Los socios de CC dejan solo a su portavoz en su denuncia a Torres
El anterior consejero de Deportes del Cabildo grancanario, Lucas Bravo de Laguna, no considera censurable dejar de cobrar por el uso de instalaciones deportivas. Mientras su padre, José Miguel Bravo de Laguna, y socio nacionalista en Juntos por Gran Canaria, se abstiene en la moción de Bañolas contra Ángel Víctor Torres.





