
Hugo Magallanes, un brasileño que decía ver fantasmas, se arrancó sus propios ojos en Paraguay, justo al lado de la catedral de Ciudad del Este. Los hechos, que han estremecido a la opinción pública de aquel país, ocurrieron después de que Magallanes tratara de arrancarse los genitales.
Según varios testigos, Hugo comenzó a gritar para, posteriormente, desnudarse en plena calle. El brasileño comenzó a intentar cortarse los genitales pero, al no poder, logró arrancarse el ojo izquierdo, destrozando también el derecho.
Los transeúntes contaron que el hombre alucinaba con que veía “fantasmas” y otros “seres que le causaban terror y miedo”. Ante la alarma del suceso, llamaron a emergencias y fue atendido antes de que el sujeto se infligiera más daño.
