Tribuna

El gran parque de La Laguna y San José de Anchieta

Por Domingo Medina Martín* Desde hace unos años hemos venido defendiendo que la plaza del Cristo de La Laguna en su actual espacio, unida a los terrenos anexos que hasta hace poco tiempo estaban ocupados por el Grupo de Artillería, debería convertirse en el Gran Parque Urbano de la ciudad. Esta gran zona verde sería […]

Por Domingo Medina Martín*

Desde hace unos años hemos venido defendiendo que la plaza del Cristo de La Laguna en su actual espacio, unida a los terrenos anexos que hasta hace poco tiempo estaban ocupados por el Grupo de Artillería, debería convertirse en el Gran Parque Urbano de la ciudad. Esta gran zona verde sería el lugar de ocio más grande de Canarias, similar al Parque García Sanabria de Santa Cruz. Este extenso terreno podría estar dotado de senderos, jardines, parque recreativo para niños, fuentes y un pequeño lago que recuerde que el origen de nuestra ciudad fue una laguna. El lago podría conectar con alguno de los canales que se encuentran en la zona.

El Santuario del Cristo y sus dependencias constituirían el eje central de este gran espacio, convirtiendo a esta zona de la ciudad en el lugar más visitado. Por supuesto que en un proyecto de esta magnitud no tiene cabida la construcción de un tanatorio, como se le ha ocurrido a alguna mente mercantilista. Este parque quedaría integrado en la maravillosa zona que ya forman el Camino de las Peras y los parques de La Vega y de La Constitución.

Una parte importante de esta zona verde y de ocio debe seguir cumpliendo los objetivos que siempre tuvo la plaza del Cristo, como lugar donde se celebran las fiestas desde 1607, donde los niños dieron las primeras patadas a un balón, donde acuden el día de Reyes para probar sus bicicletas, los patines, etc. Un lugar de juegos, de alegrías, que nunca debe convertirse en un espacio de luto y tristeza.
Desde hace algunos años, y como si del río Guadiana se tratara, se debate en los círculos de tertulias de la ciudad dónde debe instalarse definitivamente la actual escultura del único santo lagunero. Esta hermosa obra de arte, que representa a San José de Anchieta en posición caminante, fue realizada por el artista brasileño Bruno Giorgi, y se ubicó el día 27 de noviembre de 1960 en la Glorieta del Brasil, conocida como Rotonda del Padre Anchieta, donde confluyen hoy la actual autovía TF 5 y el final de la avenida de la Trinidad.

Según se viene anunciando desde hace algún tiempo, parece que muy pronto se iniciarán las obras que pretenden acabar con las ya tristemente conocidas como colas de la autopista del norte. Este podría ser el momento de tomar la decisión oportuna para buscar un lugar digno donde instalar para siempre la escultura que representa al santo lagunero. Muchos somos los que nos hemos posicionado en contra del actual lugar de ubicación de la obra escultórica por diversas razones. Una de ellas es el deterioro galopante de su estructura y del bronce que conforma la figura de Anchieta, existiendo informes técnicos que lo acreditan.

Según afirma la profesora doña Yolanda Peralta Sierra en un estudio presentado en el Congreso Internacional del Cuarto Centenario del Apóstol del Brasil, “estamos ante una obra de gran valor a la que afectan problemas de conservación y localización”. Buena parte de la superficie de la escultura está cubierta por una patina verde, resultado de la alteración del bronce al aire libre y su incorrecto emplazamiento en una zona de continuo paso de vehículos. Por otra parte, y como consecuencia de las distintas remodelaciones de la Glorieta del Brasil, el lugar es inaccesible y peligroso para aquellas personas que quieran contemplar la imagen del Santo o acercarse a ella con fines espirituales. El Gran Parque Urbano que defendemos en la actual plaza del Cristo, en el entorno del Santuario como eje central de esta zona verde, sería el lugar ideal para la nueva ubicación de la escultura, que cumpliría con toda seguridad el deseo de la mayoría de los laguneros y canarios en general que sentimos admiración por la personalidad de talla universal de quien fue cofundador de Sao Paulo, religioso insigne de la Orden de los Jesuítas, poeta y escritor nacido en La Laguna el 19 de marzo de 1534, en el seno de una familia cristiana formada por don Juan de Anchieta y doña Mencía Díaz de Clavijo. En 1548 se trasladó a Coimbra, para viajar posteriormente a Brasil donde vivió hasta los 62 años, falleciendo en la ciudad de Reritiba, después de una gran labor de apostolado en aquel país de sudamérica.

Tenemos confianza en la actual Corporación Municipal que preside el socialista Luis Yeray Gutiérrez. Espero que el primer teniente de alcalde don Rubens Ascanio haga valer su apuesta, reflejada en su programa político de convertir esta zona de la ciudad en un gran parque. Y sobre todo me aporta confianza que al frente del área de Urbanismo esté un político como don Santiago Pérez, hombre preparado y con experiencia, y sobre todo, con amor demostrado en la defensa de todo aquello que ha considerado bueno para nuestra querida ciudad.

* Exconcejal del Ayuntamiento de La Laguna y exconsejero del Cabildo de Tenerife