
Dice de él Paco Déniz, diputado de Sí Podemos Canarias, que Mario Cabrera es un hombre sencillo y humilde con el que charlar muy a gusto. Quizá por eso todos los días desfilan por su despacho en el local de Coalición Canaria de Puerto del Rosario un montón de personas y colectivos que le cuentan sus problemas. Y no es porque quiera imitar al parlamentarismo inglés, donde el diputado recibe cada semana a la gente de su circunscripción para llevar después sus quejas al Parlamento de Westminster. Es el estilo de Asamblea Majorera, partido integrado en Coalición Canaria pero con 40 años de existencia: popular, cercano, con una visión asamblearia del nacionalismo canario cuya impronta quieren dejar en el debate previo al congreso de CC de mayo, súbitamente alterado por la indisciplina de Ana Oramas durante la sesión de investidura de Pedro Sánchez.
-¿Si viniera un extraterrestre y escuchara el discurso de Ana Oramas, lo distinguiría del de alguien del PP?
“Yo no creo que haga falta que venga un extraterrestre, el discurso no se ha distinguido. Por lo menos, no se ha identificado con un discurso nacionalista, no ha sido el discurso de CC. No ya porque no siguiera el mandato del Consejo Político Nacional, sino porque ni siquiera hablaba de temas como la defensa del territorio, nuestras competencias en las aguas territoriales canarias, un problema acuciante ahora, o el respeto a nuestro fuero. El discurso de Ani Oramas del otro día no ayuda en nada a hablar de un nacionalismo progresista”.
-¿Qué le parece la defensa cerrada que han hecho de ella sus compañeros de Tenerife?
“Los respeto. Los debates internos, cuando hay personas de por medio, son complicados, difíciles. Ani no es una recién llegada, es una persona con mucha trayectoria, con mucho valor dentro del partido. Y entiendo que, en Tenerife, no sea fácil esta situación”.
-¿Debería CC expulsar a Oramas?
“Las decisiones se irán tomando en los órganos. Afortunadamente, CC, como todo partido, tiene sus estatutos, tiene sus estructuras, y esos pasos los iremos marcando. Lo primero que hay que hacer es hablar mucho, poner mucha inteligencia, y seguramente encontremos salida a este problema, que no es un tema menor”.
-Pero este tipo de indisciplina, según los estatutos, es causa de expulsión, ¿no?
“La indisciplina es una falta muy grave, y eso está estipulado en los estatutos, que están ahí y hay que cumplirlos. Estoy convencido de que los órganos a los que corresponda dilucidar la cuestión encontrarán una salida”.
-¿No cree que, en temas como la unidad de España, la visión sobre Podemos o la relación con Nueva Canarias hay diferencias dentro del partido que se están evidenciando ahora que no tienen el pegamento del poder?
“No creo que sea eso. Ya hemos tenido diferencias grandes cuando estábamos dentro del Gobierno. La última fue con el modelo energético. Otra fue la posición respecto a las prospecciones petrolíferas. Las diferencias siempre han existido dentro de CC. Y eso yo creo que es lo que nos enriquece. El electorado nos mira y ve esa centralidad. El problema es si nos metemos en un espacio que no es el nuestro, si nos derechizamos en exceso y perdemos el espacio nacionalista, el espacio de Canarias. En estas últimas elecciones, el partido dijo que no había vetos para los pactos. Si uno los pone, es su problema. Aquí la única línea roja era la defensa de la Agenda Canaria”.
-Un estudio reciente afirma que el voto de CC es conservador, rural y poco identitario. ¿Qué le hace pensar eso?
“Como todo estudio, hay que leerlo y ponerlo sobre la mesa para trabajar sobre él. Los partidos se van adaptando según va cambiando la sociedad. Y ahí tenemos un mensaje claro de que no estamos llegando a un segmento de la población joven de Canarias y tenemos que actuar. A lo mejor también nos ha faltado poner el acento en nuestras políticas identitarias y hemos ido más al pragmatismo. Esto nos debe servir para hacer un análisis autocrítico. Para eso, el próximo congreso es el momento ideal”.
-La tesis de algunos sectores es que ese discurso conservador de Oramas es el que les ha permitido crecer en 2019…
“Es cierto que, en las últimas elecciones, CC no ha perdido votos y ha crecido en algunas zonas. Pero yo creo que lo que nos ha permitido esa confianza del electorado es algo más que un discurso puntual. Nos ha pasado también a nosotros en Fuerteventura con Asamblea Majorera. Llevamos 40 años de existencia y seguimos siendo la primera fuerza política en votos en la isla de Fuerteventura. Somos una organización asamblearia, abierta, en la centralidad. Yo no pretendo que CC esté en la parte más a la izquierda, pero tampoco podemos desplazarnos a la derecha”.
-¿No terminan ustedes siendo una federación de partidos insulares que funcionan en el manejo del día a día pero no tienen una visión política de conjunto?
“No, todo lo contrario. Cuando se firmó la alianza con Nueva Canarias, lo planteaban ellos también: los nacionalistas canarios coincidimos al 98% en la defensa de nuestra identidad, nuestro fuero o del estatuto de autonomía. Es en lo local donde tenemos más diferencias. Y eso es normal, hay distintas visiones en temas de impuestos, de políticas sociales, de infraestructuras, etc”.
-Cuando le hablo de temas políticos, no me refiero tanto a las relaciones con el Estado, donde efectivamente coinciden, sino precisamente al modelo para Canarias…
“Si analizamos los 26 años de CC, en temas de sostenibilidad y medio ambiente, quienes más leyes y planes rectores han aprobado han sido hombres y mujeres de CC en las distintas consejerías del Gobierno. Tenemos un nivel de protección del territorio importantísimo. También hemos dado un salto cualitativo a nivel social. Que se puede mejorar, seguro. Pero tendría usted que ver Fuerteventura hace 20 años”.
-Pero son ustedes también los impulsores del Puerto de Granadilla o el de Agaete… ¿No hay dos sensibilidades medioambientales distintas?
“Sí, pero ahí también hay mucha demagogia. Porque, en el Puerto de Granadilla coincidieron otras fuerzas´ además de CC. ¿Por qué en Agaete el Cabildo de Gran Canaria no sacó el Puerto del Plan Insular de Ordenación? Porque había un doble lenguaje. Lo critico con la boca chica, pero en realidad me interesa. En Fuerteventura se nos ha acusado de desarrollismo, cuando somos la segunda isla en superficie y solo tenemos 90.000 camas. Ahora hay un plan de ordenación paralizado porque el PSOE quiere aprobar uno nuevo con un desarrollismo brutal. ¿Quién pone los sellos? ¿Alguien que no ha estado nunca en la Administración? ¿Alguien que decía que éramos casta y ahora son la casta de la casta? Cuando nos ponen esas etiquetas, en parte es por culpa nuestra. A veces no sabemos vender lo que hemos hecho.”
-La gente de Román Rodríguez se fue en 2005 por la falta de equilibrios en el poder interno de CC. ¿No considera que ATI cree en CC en tanto en cuanto ellos mantengan la hegemonía en el partido?
“Ese es otro sello que se nos ha puesto. Hace ya tiempo que Tenerife no tiene la hegemonía del partido. Un claro ejemplo es la crisis que estamos viviendo. Si Tenerife hubiera mandado, el Consejo Político Nacional no hubiera optado por la abstención. O no habría habido alianza con NC. Los debates territoriales internos también se producen en el PSOE o en el PP. Quizá con menos intensidad, pero eso es porque, en CC, cada isla tiene un peso y se le respeta. Y tenemos que profundizar en esa dirección”.
-¿En qué sentido?
“En el de crear una estructura más horizontal, de tal modo que ninguna isla pueda sentir en algún momento que tiene menos peso en la organización. Tal vez, así acabaríamos con ese sello de que Tenerife manda”.
-Pero si tanta gente lo dice, algo de razón habrá, ¿no?
“A lo mejor este congreso tiene que trabajar sobre eso para hacer visible no solo el trabajo que ya hoy hacemos, de debate, de consenso, sino que las propias islas en sí tengan esas garantías. Alejarnos de una estructura piramidal e ir hacia una estructura más asamblearia”.
-¿Qué le dice a los compañeros de Asamblea Majorera que quieren romper con CC?
“Yo les digo que eso es retroceder. Siempre he sido partidario de avanzar en la unidad nacionalista. Si dimos el paso hace 26 años, que teníamos más diferencias… Cada uno por libre tiene los días contados. El nacionalismo es incómodo en el Estado español, y vienen a por nosotros los nacionalistas españoles de PP y Vox”.
-¿Le gustaría que fueran reunificados ustedes y NC a las próximas elecciones autonómicas y municipales?
“A mí me gustaría que pudiéramos ir lo más unidos y fuertes posible”.
-¿Podría ser Román Rodríguez el candidato de una reunificación nacionalista, como plantea Marcial Morales?
“Y Luis Campos [portavoz de NC en el Parlamento]. Y David de la Hoz [diputado por Lanzarote]. El tema no son las personas, la clave es la organización”.
-¿No apuestan ustedes en Fuerteventura tanto por la unidad con NC porque les une más a ellos que a CC en Tenerife?
No, es porque creemos que es más fácil gobernar Canarias sin las ataduras de los partidos centralistas. Y porque juntos, hoy seríamos primera fuerza en el Parlamento y en la mayoría de los Cabildos. Nos llamemos Coalición Canaria, Unión del Pueblo Canario o como sea. En esa centralidad, los compañeros de Tenerife tienen mucho que aportar. Además, CC en Tenerife es CC. La estructura de ATI ya no existe.

-¿Canarias es una nación para Mario Cabrera?
“Canarias está reconocida como una nacionalidad. Para mí, es una nación y, como tal, la considero”.
-¿No ha habido una parte de prepotencia en CC como para que al final tantos partidos se hayan unido para desalojarlos de las instituciones? ¿No deberían hacer autocrítica?
“Autocrítica hay que hacer siempre, eso es lo que nos da vidilla. Que hemos tenido momentos de soberbia, pues claro. ¿Pero quién no los ha tenido? En seis meses, este Gobierno ya ha tenido varios. Pero pensar que todos se han unido por un fallo nuestro no es cierto. Todos se han unido porque llevamos 26 años tomando las decisiones de Canarias”.
-¿Una posible candidatura de Fernando Clavijo representa a la derecha del partido?
“No, yo no creo que una candidatura en CC tenga que representar a izquierda o derecha, ese no es nuestro debate. Es el debate que otros nos quieren poner. La cuestión clave es que las islas vean reflejado que todas empujamos igual dentro del partido”.
-¿Una persona investigada judicialmente, como Clavijo, no debería apartarse hasta que se resuelva su situación judicial para no lastrar al partido?
“Yo también tendría que apartarme entonces, que estoy investigado por un tema del Consorcio de Abastecimiento de Aguas de Fuerteventura. Pero así hay un montón de gente. Hay personas expertas en ir a Fiscalía a denunciar. Cuatro años después te dicen que no has hecho nada, pero mientras, estás investigado. Esa no puede ser la medida para apartar a los adversarios de la política. Es un error y una debilidad de la democracia”.
-He escuchado alguna vez que Mario Cabrera amaga con presentarse a liderar CC pero nunca se decide. ¿Esta vez va a ser la buena?
“Jamás he amagado con presentarme [ríe]. Y no voy a hacerlo ahora. Tengo una responsabilidad con el partido en Fuerteventura y en el Parlamento. Y creo que, el que mucho abarca, poco aprieta. Cada uno tiene que saber el papel que le toca jugar en cada momento”.
-¿Habrá una candidatura del llamado sector progresista de Coalición Canaria?
“Habrá candidatura al congreso de CC donde estaremos todos. Por lo menos, nosotros estaremos defendiendo esa candidatura”.
-¿Y quiénes son nosotros?
“Los nacionalistas de Coalición Canaria. Aquí se trata de buscar apoyos. Para eso es el congreso. Y en base a los planteamientos que defendamos y donde podamos coincidir, estarán los apoyos más cerca o menos cerca. Eso no es nuevo. Por lo menos, en nuestro caso”.
Una larga vida política en el nacionalismo majorero
Dice en su biografía del Parlamento que Mario Cabrera (1963) lleva casi toda la vida en política, aunque estudió Pedagogía en la ULL. Pero ya entonces estaba en los movimientos estudiantiles. Vinculado siempre a Asamblea Majorera (AM), donde ha sido coordinador insular, estuvo en el Cabildo de Fuerteventura de consejero -en el gobierno y la oposición- entre y 1991 y 2003, año en que se convirtió en presidente de la institución. Desde 2015 es parlamentario regional, y en 2017 se convirtió en secretario insular de CC en Fuerteventura. Partidario de Paulino Rivero en la batalla entre este y Clavijo por el liderazgo electoral de CC en 2015, la salida del poder de su partido lo ha convertido en referente del sector que defiende cambios profundos. Se considera un admirador de Adán Martín, “por su constancia y su capacidad de trabajo”. Y de ‘ilustres’ de AM como Miguel Cabrera y Gerardo Mesa. “Por el trabajo que hicieron en una época complicada como la Transición”. “¿Y un libro?”, le preguntamos. “El hambre en Fuerteventura, de Roberto Roldán”.





