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El duro y tortuoso camino de una tinerfeña hacia Tokio 2020

Melissa Tudge afronta con total normalidad y sin restricciones el preolímpico de boxeo en Londres mientras recibe las noticias que le llegan de su familia y del estado de alarma decretado en España por el coronavirus
Melissa Tudge, posa ante el cartel del preolímpico de boxeo que disputa en Londres. / DA

Poca actividad deportiva en días donde el cuerpo y la mente están para todo menos para competir. Todo está paralizado salvo contadas excepciones y una de ellas se encuentra en Inglaterra, donde sigue habiendo ligas menores de fútbol y una cita muy especial para el deporte canario. Allí, en Londres, hay una tinerfeña que se va a jugar esta semana su pase a los Juegos Olímpicos que se deberían celebrar en Tokio en este verano de 2020. Melissa Tudge, miembro de la selección española de boxeo, está concentrada en la localidad de Stratford en busca de ese sueño que tienen los deportistas, el de formar parte de la mayor manifestación del deporte a nivel mundial.

Desde Inglaterra sigue casi al minuto la actualidad española y, sobre todo, lo que está ocurriendo con el coronavirus en su isla de Tenerife. Mantiene el contacto con sus familiares y está informada a través de las redes sociales, pero en Stratford la pandemia, ahora mismo, es secundaria. No hay alarma social, no se ven mascarillas por la calle ni aglomeraciones en los supermercados. “Todo es muy normal”, cuenta Melissa a mediodía, una vez terminado el trabajo de mantenimiento del peso con el que tendrá que competir este martes frente a la representante de Hungría por el pase a la siguiente ronda de un torneo muy exigente.

Los miembros del combinado nacional no tuvieron que pasar ningún control previo ni someterse a ninguna prueba antes de viajar ni estando ya en Inglaterra. “Lo único es por las mañanas, en el pesaje diario, ahí nos toman la temperatura y nos miran la garganta, nos hacen un par de preguntas y nada más”, explicaba Melissa algo sorprendida por la normalidad con la que se está llevando todo en Inglaterra en comparación con la histeria justificada que reina en España.

“No hay restricciones, ni cuarentena ni nada, se puede salir a la calle normal, los entrenamientos los estamos haciendo en el pabellón como todos los demás equipos y es todo muy normal”, señalaba antes de indicar uno de los pocos requisitos que hay impuestos por la organización. “Hay una grada para los boxeadores y los técnicos y otra para la gente de fuera y el público en general”, comentaba la deportista tinerfeña, que añadía que “de resto, en todos los demás lados estamos en contacto con todo el mundo”.

Melissa es contundente dentro y fuera del ring. “Ahora mismo agradecemos estar aquí, pero no sabemos lo que nos vamos a encontrar cuando volvamos”, señalaba. Entre otras cosas porque los centros de alto rendimiento donde trabajan los deportistas españoles están cerrados. Así que, de momento, le toca centrarse en lo más inmediato, su combate de este martes ante una adversaria a la que conoce bien. “Ya he hecho sparring con ella en una de las concentraciones que realizamos en Madrid y creo que saliendo con cabeza y con mi boxeo se le puede ganar muy bien así que vamos a intentar disfrutar mucho en el cuadrilátero y a buscar el pase a cuartos”, aseveraba.

Así que la tinerfeña seguirá, al menos en estos días, su rutina diaria en Stratford. “Nos levantamos a las 8.00, desayunamos, entrenamos a las 10.00 y a las 12.00 empiezan los combates así que estamos pendientes por si boxea alguno de los españoles o españolas para hacer piña”, relataba Melissa, que continuaba desvelando que, tras esa primera sesión de combates llega la hora de juntarse para ir a comer “y a las 18.00 hay otra vez combates. Cenamos sobre las 20.00 horas y en el tiempo que tenemos libre nos trata el fisio y descansamos antes de irnos a dormir”.

La tinerfeña espera que este martes, cuando se vaya a descansar, pueda estar pensando en el reto de los cuartos de final. Ya cuando le toque regresar a casa, que sea lo más tarde posible, le tocará disfrutar de su gente todo lo que le permita la alarma por el coronavirus.

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