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Sánchez: “Lo peor está por llegar y pondrá al límite nuestras capacidades”

Tras la primera semana de confinamiento, el presidente del Gobierno advierte de que los próximos días serán “muy duros” y califica de “modélica” la respuesta ciudadana. “La Humanidad no estaba preparada para esta pandemia”, asegura

Sánchez pide "valentía" ante la "ola" del virus que se avecina. EP
Sánchez pide “valentía” ante la “ola” del virus que se avecina. EP

El Español / Diario de Avisos / EP

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pidió ayer a la ciudadanía que se prepare emocionalmente para el final de la próxima semana, porque “llegarán días muy duros”. Durante una comparecencia de balance de la primera semana del estado de alarma, Sánchez admitió que España es uno de los países más afectados de Europa por la pandemia del coronavirus y diagnosticó que el Covid-19 tiene varias particularidades diferentes de los de la gripe común: se propaga mucho más deprisa y su letalidad es mas alta.

El mandatario defendió la gestión del Ejecutivo ante la crisis, pero conminó a la población a seguir cumpliendo con el confinamiento: “Tenemos que ganar tiempo, hay que llegar fuertes al final de la próxima semana. Viene la ola más dañina. La humanidad no estaba preparada para esta pandemia. Cuanto más conocemos al enemigo, nos adaptamos para ser más eficaces”.

Sánchez asumió que España se encuentra inmersa en una “economía de guerra” debido a la reconversión de algunas industrias hacia la fabricación de material sanitario para combatir el Covid-12, “ahora y cuando se recupere el día a día” tras el estado de alarma. “Hay en parte algo de eso [de economía de guerra], estamos hablando con la industria manufacturera para la producción de mascarillas y material de protección”, respondió al ser preguntado sobre si se está estableciendo una “economía de guerra” en España ante la pandemia del coronavirus. En la rueda de prensa telemática desde el palacio de la Moncloa, explicó que el Ejecutivo está hablando con varias industrias para “centrar y dirigir la producción de bienes” hacia el material sanitario que España va a necesitar estas semanas y en el futuro.

Además de los pedidos en líneas de producción extranjeras, Sánchez recalcó que España tiene que procurar disponer de esos materiales a través de la industria nacional. Así, habló de la necesidad de más material de protección para el personal sanitario, así como respiradores para los enfermos, y añadió que el país está “compitiendo en un mercado absolutamente agresivo como el que está viviendo el mundo para defender los derechos y la salud pública”.

El presidente se refirió al deterioro de los últimos años del Estado de bienestar tras los recortes producidos por “múltiples razones” para avanzar que, una vez pase la crisis sanitaria, España se dotará de recursos públicos para estar preparada y afrontar eventuales pandemias.
El Consejo de Ministros aprobó el martes un real decreto ley de medidas urgentes para paliar los efectos del coronavirus, en vigor desde el miércoles hasta que dure el estado de alarma, que contempla la movilización de hasta 200.000 millones de euros (117.000 millones de euros del sector público), así como una moratoria hipotecaria, flexibilización en ERTE y fomento del teletrabajo, entre otras. Este paquete de medidas del plan de choque contra el Covid-19 se suma al de la semana previa, con la inyección de 18.225 millones para paliar las consecuencias económicas, que incluía el aplazamiento y fraccionamiento de deudas tributarias por un plazo de seis meses sin intereses, con una inyección de 14.000 millones de euros en liquidez a pymes y autónomos, entre otras.

Este sábado, Sánchez anunció una operación para la compra de 6 millones de nuevos test de PCR para el diagnóstico del coronavirus, que se añaden a los 640.000 tests ya adquiridos que llegarán en los próximos días.

Según las cifras oficiales, el Covid-19 había arrebatado hasta las cuatro de la tarde la vida a 1.326 personas en España, 324 más que el viernes, con la Comunidad de Madrid como principal foco.

“Lo peor está por llegar y pondrá al límite nuestras capacidades”, alertó Pedro Sánchez.

“Lo más duro está por llegar, hay que prepararse”

La comparecencia anoche del presidente del Gobierno fue una de esas que quedan para los libros de historia. Sin duda, un episodio tan excepcional como el de una pandemia que obliga al Ejecutivo a decretar el estado de alarma ya supone un hecho de grandes dimensiones y, en el caso español, sin precedentes. Pero si a ello se le une una intervención del máximo dirigente en estos momentos de la nación -durante la vigencia de dicho periodo- en la que asegura haber tomado ante la enfermedad “las medidas más duras del mundo”, hacen de los poco más de 60 minutos frente al atril un fragmento audiovisual para el recuerdo.

Empleando la jerga bélica que predomina últimamente en los discursos de los principales líderes europeos, Pedro Sánchez señaló que “en nuestro país solo los muy mayores, que han vivido la Guerra Civil, guardan en su memoria algo tan duro como la situación actual. Cuando todo esto pase, y va a pasar pronto, sabremos si fuimos valientes. Hay muchos frentes en la batalla contra el virus. Tenemos que centrarnos en las soluciones”.

En referencia a las acciones de carácter sanitario que tiene planificadas llevar a cabo la institución estatal, aseguró que “el problema más grave es el volumen de personas que atender”, por lo que dijo estar agradecido con el personal que compone el sistema público de salud, dado que “muestran valentía y compromiso”. Además, el presidente afirmó que “los procedimientos logísticos se han agilizado al máximo”, con una labor conjunta entre los ministerios de Sanidad e Industria para abastecer lo antes posible a centros de salud y hospitales.

“El Gobierno ha puesto a disposición de las comunidades autónomas 52.000 médicos. Es la mayor movilización de recursos para la adquisición de material sanitario. Ya se ha materializado la compra de los test rápidos, tenemos comprometidas 640.000 unidades y vamos a llegar pronto al millón, así como 1,3 millones de mascarillas”, añadió.

Sobre el sector privado, que en el caso de algunas empresas, como las compañías eléctricas o de telefonía, han dado facilidades de pago a sus clientes o han prorrogado dichos plazos, Sánchez indicó que “la respuesta ha sido generosa y muy amplia. Todos los sectores se han volcado para ayudar a los más vulnerables”.

Asimismo, sobre la cuarentena que de forma obligatoria y desde una semana toda la ciudadanía española debe cumplir quedándose en sus hogares, el jefe del Ejecutivo central reconoció que “lo que pedimos es muy duro” pero también “hay muchas cosas que podemos hacer individualmente”, siendo una de ellas respetar las normas que, por otra parte, se han decretado en base a las recomendaciones de los expertos epidemiólogos. “Si logramos romper la cadena de contagios, ganamos tiempo para normalizar nuestra vida y reactivar la economía”, subrayó.

Haciendo mención a aquellas personas que han decidido saltarse algunas de las normas que trae consigo el estado de alarma, Sánchez destacó que “el número de infracciones detectadas es muy bajo”, al tiempo que admitió que “es normal sentir incertidumbre, pero hay varias maneras de canalizarla. Algunos guardan precauciones, pero otros consumen bulos y acaparan bienes y productos. Esta conducta es la que debemos combatir”.

Ante las cuestiones que surgieron inicialmente en torno a la estrategia de España para combatir el coronavirus, el presidente del Gobierno, de nuevo emulando al sistema surcoreano que tuvo un alto nivel de eficacia, detalló que “estamos aumentando los test porque es importante saber el número exacto de personas contagiadas. Hemos distribuido 355.000 test homologados y a diario se realizan entre 15 y 20 mil”.

“La sociedad española tiene valentía de sobra. Desgraciadamente lo peor está por llegar, llegan días muy duros y pondrá al límite nuestras capacidades. No es el miedo el que nos mantiene encerrados en nuestras casas. Es el coraje. Va a llegar la ola y los españoles tienen que permancer unidos”, sentenció.