Fútbol

El Valladolid marca el camino

El cuadro blanquivioleta ascendió en la temporada 17/18 cuando en la jornada 36 estaba a cuatro puntos de la zona de ‘play-off’. El Tenerife tiene esa meta, ahora mismo, a tan solo dos

El Valladolid logró en la 17/18 un ascenso tan inesperado como histórico. DA
El Valladolid logró en la 17/18 un ascenso tan inesperado como histórico. DA

El CD Tenerife se ha empeñado en este tramo final de competición con ilusionarse, e ilusionar a su afición, con alcanzar un objetivo impensable hace unos meses. Clasificarse para disputar los play-off era un chiste de mal gusto cuando hace seis meses el equipo miraba al precipicio de la Segunda B. Pero la actual dinámica invita a pensar que cualquier cosa puede pasar en las jornadas que quedan para el final. Y antecedentes para soñar hay. Sin ir muy atrás en el tiempo, el Real Valladolid puede valer como perfecto ejemplo de lo que aún pueden lograr los blanquiazules.

Pucela es el faro que podría alumbrar el destino de la escuadra tinerfeñista. Y no porque esté un vallisoletano dirigiendo la nave chicharrera, que también podría ser, sino porque el club blanquivioleta logró un histórico ascenso en la temporada 2017/2018 cuando nadie daba un euro por ellos. El Valladolid en la jornada 36, la actual en la presente temporada, estaba a cuatro puntos de los play-off. El Tenerife, a falta de lo que pase hoy en el duelo Alcorcón-Rayo Vallecano, está a tan solo dos.

La temporada pasó del fiasco de exblanquiazul Luis César Sampedro, que ilusionó al principio, al milagro de Sergio González. Como sucede con cada proyecto, la llegada del preparador gallego al banquillo del Valladolid disparó las ilusiones, pero las cosas se torcieron mucho entre octubre y noviembre, con un profundo bache. La mala dinámica se incrementó con la toma de malas decisiones en los despachos. No obstante, Luis César llegó hasta el mes de abril, aunque durante un mes convivió con la guillotina en su vestuario. La llegada de Sergio González al banquillo fue recibida con frialdad y su primer resultado, una derrota, fue detonante para que se pensase que la temporada estaba acabada y había sido un fracaso.

Sin embargo, González logró lo impensable en ocho partidos de fase regular y cuatro de promoción. Pero para eso, primero tuvo que reforzar los débiles pilares defensivos de un equipo que hacía aguas atrás. Hasta en esto se pueden encontrar similitudes con el actual Tenerife y la llegada de Baraja, quien ha parado la sangría defensiva que sufría el Tenerife con López Garai en el banquillo.

Contra todo pronóstico, el Valladolid se metió en los play-off y logró una proeza inmaculada, donde no perdió ninguno de los cuatro encuentros disputados: dos victorias ante el Sporting en semifinales y victoria y empate en la final frente al Numancia.