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El jurado popular ve culpable a Dyanelys por el asesinato a puñaladas en el Sur del rapero Ibrahim

Mientras la Fiscalía solicita 17 años de cárcel por el asesinato, las dos acusaciones particulares personadas en la causa piden entre 17 y 25 años de prisión por dicho asesinato

Imagen del joven músico Ibrahim Cubas, que fue asesinado el pasado día 4 en el núcleo de Cabo Blanco, en Arona. DA
El asesinato de Ibrahim Cubas el 4 de agosto de 2018 colmó la paciencia de los vecinos de Cabo Blanco. DA

Los integrantes del Tribunal de Jurado Popular elegidos para juzgar la violenta muerte de Ibrahim H., un joven rapero al que asestaron 21 puñaladas el 4 de agosto de 2018 en su vivienda de Cabo Blanco (Arona) han determinado que Dianelys C.H. es la responsable de dicho crimen, que califican como un delito de asesinato al apreciarse alevosía en su acción. Por contra, el jurado descartó que concurrieran las circunstancias modificativas de responsabilidad penal de legítima defensa incompleta, arrebato y drogadicción. Dicho veredicto fue comunicado a última hora de la tarde de ayer en el Palacio de Justicia de Santa Cruz de Tenerife, donde ha celebrado desde la semana pasada este juicio la Audiencia Provincial tinerfeña.

Mientras la Fiscalía solicita 17 años de cárcel por el asesinato, las dos acusaciones particulares personadas en la causa piden entre 17 y 25 años de prisión por dicho asesinato, además de las indemnizaciones a los familiares de Ibrahim, que el Ministerio Público cifró en 300.000 euros.

Como ahora se considera probado, la encausada abordó al hombre por la espalda, mientras estaba en el cuarto de baño, y le asestó una puñalada por la parte alta de la espalda de forma sorpresiva. La mujer llegó a propinarle 21 heridas con un cuchillo “de grandes dimensiones” por los hombros, la zona escapular, las clavículas, la cabeza, la cara, el tórax (perforando incluso un lóbulo del pulmón derecho) y por debajo de la rodilla izquierda. El hombre evitó sin éxito recibir más puñaladas, y ambos forcejearon hasta alcanzar la puerta de entrada del domicilio y las escaleras de salida del edificio. Acabó falleciendo en la Candelaria. La hija, de 8 años, presenció el crimen.