tribuna

Recuperar el aire libre

Por Fidela Velázquez Manuel

Este confinamiento ha sido duro, especialmente para los más pequeños. La adaptabilidad de los niños nos ha dado una lección, pero el importante sacrificio que ha significado para ellos recluirse dos meses en casa hace imprescindible pensar en su futuro, inmediato y mediato, y reflexionar cómo devolverles ese tiempo. Enriquecer su experiencia vital durante las vacaciones es un excelente punto de partida.
San Juan de la Rambla plantea el ‘Campus en el campo’, modelo donde educadoras cualificadas realizan talleres educativos al aire libre. Pretendemos que nuestra población infantil trabaje valores cívicos, colaborativos y convivenciales a través de la agricultura ecológica, el Medio Ambiente y el patrimonio natural, garantizando las medidas de control sanitarias en grupos educativos reducidos. “Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”, decía Benjamin Franklin, y será mediante actividades de participación ciudadana, actividad física o alimentación saludable donde nuestro niños interioricen los valores necesarios para desenvolverse en sociedad.
Ahora, más que nunca, reflexionamos sobre cómo será la Educación del futuro. Es el momento de imaginar un modelo que recupere el aire libre. Proponemos la vuelta al campo y a la calle, convencidos de que es bueno para cuerpo y mente y un excelente antídoto de las consecuencias negativas del confinamiento. Es benéfico, además, volver la vista a la tierra. Las nuevas generaciones han de reforzar su vinculación a la salud mirando al sector primario, sin seguir fingiendo que, por arte de magia, la leche brota de tetrabriks o las verduras aparecen en el lineal del supermercado.
Esta oportunidad de que nuestra infancia comprenda el valor de la tierra a través de su conocimiento, ¡qué enorme transformación podría traernos en el futuro! Y no solo desde el punto de vista económico y del consumo, sino también desde el medioambiental, porque quien conoce su paisaje, la flora y la fauna que le rodea, protegerá y defenderá la Naturaleza como el patrimonio propio que efectivamente es.
El impulso al sector primario es uno de los caminos para dar al Norte el necesario empujón hacia un mayor dinamismo económico, dentro del nuevo modelo productivo al que debe aspirar la Isla. La explotación respetuosa y sostenible del medio natural, sea en actividades agrícolas, pecuarias o pesqueras o sea en la promoción del turismo rural y de naturaleza, representa una fuente de ingresos y de prosperidad sostenible que debemos contemplar seria y decididamente desde las Administraciones, en concreto desde las supramunicipales con competencias. Hace falta una reflexión y un plan de acción meditado, con contenido y con recursos.
La iniciativa que llevamos a cabo este verano desde San Juan de la Rambla es una base modesta pero sólida para este cometido, porque parte del convencimiento de que el Norte tiene un papel relevante que desempeñar en el futuro de Tenerife y empieza a tejerlo desde la educación y con quienes tenemos una deuda por su ejemplar comportamiento durante la pandemia: los niños y niñas, a quienes les devolvemos el aire libre que la Covid-19 les ha arrebatado. Estemos a la altura de lo que esperan de nosotros.

*Alcaldesa de San Juan de la Rambla

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