Nuevo cero energético en Tenerife

Un nuevo revés para la restauración y los comercios laguneros

Todavía sin recuperarse de los meses de cierre por la crisis del coronavirus, los negocios vuelven a sufrir un apagón en Aguere

Cuando la actividad empresarial comenzaba a resurgir en el municipio de La Laguna, un nuevo revés llegó ayer para provocar la intranquilidad a sus comerciantes. El desconcierto general tras un apagón absoluto se sumaba a una jornada de julio con un tiempo algo gris, por momentos desapacible, en el casco histórico de La Laguna. Las redes móviles y de datos empezaban a fallar dificultando las conexiones y las llamadas telefónicas.

Los trabajadores de los diferentes comercios y oficinas comenzaron a salir a la calle para apurar unas horas de descanso forzoso mientras esperaban que el suministro se reestableciera rápidamente. Acudían a sus bares de costumbre para desayunar, pero las cafeteras estaban apagadas, no había café, cortados ni barraquitos salvo los de sobre, ni tampoco funcionaban las lonchadoras de embutidos ni las exprimidoras de zumos. Sólo algunos previsores disponían de pequeños generadores para dar electricidad a su negocio.

Los pequeños y medianos comercios atendían a los clientes como podían y tenían que utilizar las notas de papel y las facturas a mano, mientras que los datáfonos apenas funcionan. También tuvieron problemas algunos puestos del mercado, así como fruterías y supermercados de varios puntos del municipio. Ya la mayoría utilizan pesas electrónicas por lo que, salvo los negocios que tenían pesada o envasada las frutas, no pudieron trabajar con tranquilidad.

Con el paso de las horas y la recuperación de la electricidad en las distintas zonas, la normalidad volvió a las calles y los comercios y establecimientos que seguían abiertos. Otros se vieron obligados a cerrar y esperar a la tarde, y algunos al día siguiente. Ya la jornada estaba prácticamente perdida.

El alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, se mostró ayer muy molesto con el nuevo cero energético que ha sufrido la Isla de Tenerife y su municipio en particular, todavía en plena crisis del coronavirus.

“No es de recibo que una isla como Tenerife quede paralizada por segunda vez en un año, y dar esta imagen de no estar adaptada a las exigencias del siglo XXI, cuando precisamente estamos luchando por recuperar nuestra marca de destino turístico seguro y con garantías”, indicó el socialista.

El alcalde de La Laguna exigió a las autoridades regionales e insulares “no solo que se depuren responsabilidades, sino que se revise el modelo energético de la isla de Tenerife” al entender que necesita un profundo estudio y una renovación.

Cuestionado por las diversas incidencias que se produjeron en el municipio de La Laguna, destacó la incomunicación de los caseríos de Las Carboneras y Los Batanes, en Anaga, algunas incidencias en el tráfico en diversos puntos del municipio, o la paralización del servicio del Tranvía de Tenerife debido al corte del suministro eléctrico, que fue resuelto por Titsa con el refuerzo del servicio de guaguas gratuito para los usuarios.

Luis Yeray Gutiérrez, recordó que este nuevo cero energético “supone un nuevo golpe económico para todo el sector comercial del municipio, justo en un momento en el todavía no se había recuperado y que se ha visto especialmente afectado por la crisis sanitaria del coronavirus” que todavía arrastramos.

Por su parte, en las calles del municipio, los ciudadanos se mostraban muy enfadados por esta nueva situación. José María Hernández se cuestionó de quién es ahora la culpa de esta avería”. “Creo que la empresa no lo hará adrede, son imprevistos, pero, posiblemente tengan equipos viejos y tienen falta de mantenimiento. Cualquier maquinaria puede tener una avería”.

Rosa González, sin embargo, no ve normal que en menos de un año se haya quedado dos jornadas sin electricidad en su domicilio. “Mi casa tiene todo eléctrico y la verdad es que es un problema importante. Espero que la luz venga a una hora prudencial y pueda preparar la comida para mi familia”. Asimismo, afirmó que “con la tecnología que hay, estos apagones no tienen que producirse hoy en día. Sin embargo, si se cae la electricidad, el tiempo para volver a tener luz debe ser mucho menor. No podemos estar ahora cuatro o cinco horas y en septiembre más de siete horas”.

Juan Alonso, trabajador de un conocido bar de La Concepción, servía un bocadillo y un zumo a un cliente mientras se mostraba contrariado .“No hemos podido servir las comandas en condiciones a nuestros clientes”. Y temía que el corte durara muchas horas. “En septiembre tuvimos que tirar mercancía porque las neveras se descongelaron y pese a poner quejas y presentarlo todo al seguro, no recibimos apenas nada. Además, Endesa nos devolvió una miseria, creo que no llegó a cuatro euros en la factura”, finalizó.

Cero energético en La Laguna

Algunos previsores tenían pequeños generadores para estos casos

Algunos comercios, bares y cafeterías disponían de pequeños motores generadores para dar servicio a las maquinarias más esenciales de sus negocios. Ellos aprendieron del último apagón sufrido en septiembre y salvaron los muebles.