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Denuncian a un centro del IASS por homicidio imprudente de una mujer

Consuelo no fue trasladada desde Nuestra Señora de los Dolores al HUC hasta 5 días después de caerse; durante ese tiempo no se trató la fractura de cadera, que finalmente le costó la vida
Hospital Nuestra Señora de los Dolores, centro asociado del IASS. /DA
Consuelo falleció a los 63 años de edad. /Cedida

A Consuelo le llegó tarde la ayuda que necesitaba. Sufrió una caída mientras la bañaban en el Hospital Nuestra Señora de los Dolores, un centro adscrito al Instituto de Atención Socio Sanitaria (IASS) del Cabildo de Tenerife ubicado dentro del término municipal de La Laguna. El accidente tuvo lugar el pasado 23 de mayo, pero no fue hasta el día 28 del mismo mes cuando se procedió a su traslado hasta el Hospital Universitario de Canarias.

Allí se percataron de la gravedad de las lesiones que sufría esta tinerfeña de 63 años de edad, pero los episodios febriles y, en general, el empeoramiento de su estado de salud imposibilitó una intervención quirúrgica.

Lamentablemente, el 4 de junio se produjo el fallecimiento de la mujer. Se trata, según los resultados preliminares de la autopsia llevada a cabo en el Instituto de Medicina Legal de Santa Cruz de Tenerife, de “una muerte violenta” de origen “accidental” (la caída).

En pocas palabras, la forense sostiene que la causa fundamental del óbito fue la fractura de cadera y la consiguiente infección, que terminó por desequilibrar su salud, dadas las patologías previas que la llevaron a ser una persona dependiente. Ahora, su hijo Isaac pide justicia y ha presentado una denuncia ante los juzgados por presunto homicidio imprudente.

La denuncia

La denuncia fue presentada poco más de un mes después del adiós a Consuelo, concretamente el pasado 6 de julio. En la misma, como se ha dicho, se considera que “los hechos pudieran ser constitutivos de un delito de los tipificados en el artículo 142 del vigente Código Penal sobre el homicidio por imprudencia”, y va dirigida “contra el personal médico y directivo que resulte responsable tras la investigación de la desatención sufrida (…) en el Hospital Nuestra Señora de los Dolores”.

Para sustentar tal afirmación, la representación legal de la familia de la fallecida realiza varias acusaciones que basan en la documentación recabada por estos hechos.

Así, tras explicitar que fue el 23 de mayo la caída de Consuelo mientras era bañada en el centro lagunero y que, como consecuencia de la misma, se produjo la fractura de cadera que degeneró en la sepsis (infección) que la mató, se sostiene que “desde el centro se intentó ocultar la fecha real de dicha caída, apareciendo en algunos documentos que la misma se produjo el día 28 de mayo, es decir, cinco días después del que, en verdad, se produjo dicha caída, mientras que en otros se cita el 25 de mayo (dos días después del momento en el que sucede la caída)”.

También se asegura que Consuelo “no fue derivada al Hospital Universitario de Canarias hasta el día 28 de mayo de 2020, es decir, cinco días después de la caída. Durante esos días entre la caída y su derivación al HUC, no se le trata ni por la fractura, ni por la infección”.

Hospital Nuestra Señora de los Dolores, centro asociado del IASS. /DA
Hospital Nuestra Señora de los Dolores, centro asociado del IASS. /DA

Atención

Además, continúa la denuncia, “el médico del Hospital Nuestra Señora de los Dolores no ve a la paciente, sino que, según los partes de enfermería, ‘pauta verbalmente’ una medicación, pero sin visitar a la accidentada”. En ese sentido, la presunta desatención se agrava (siempre según la versión del denunciante) dado que “consta anotación en los partes de enfermería cómo el 26 de mayo se avisa nuevamente al médico que los síntomas no remiten con el tratamiento indicado, sin que el médico proceda a valorar presencialmente la situación, ni se percate de la fractura e infección”.

Por último, “cuando finalmente accede al Hospital Universitario de Canarias, se certifica la fractura de la cadera, la infección y, ante los días transcurridos desde la caída sin tratar dicha situación, termina derivándose el fallecimiento el 4 de junio de 2020. Las conclusiones de la autopsia preliminar hablan de una muerte violenta por la caída”, concluye el relato de estos hechos por parte de la denuncia.

Diligencias previas

Tras presentarse tal acusación, la reacción del Juzgado de Instrucción Número Dos de La Laguna llegó un mes después, exactamente el pasado 10 de agosto, con un auto dictado por su titular en el que se detalla que “los hechos que resultan de las anteriores actuaciones [la denuncia] hacen presumir la posible existencia de una infracción penal, por lo que es procedente incoar diligencias previas de conformidad con lo que establece el artículo 774 en relación a los artículos 769 y 757 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal”.

Eso sí, finalmente será el Juzgado de Instrucción Número Cuatro de La Laguna. en cuyo favor se ha inhibido el Dos dado que era el que estaba de guardia cuando tuvieron lugar los hechos. Ello no ha supuesto una demora para las diligencias más allá del traslado de la documentación, por cuanto en el Auto de inhibición el juzgado inicial ya se puso en conocimiento a la Fiscalía y demás interesados en la apertura de las mismas. Que conste a este periódico, ninguna ha presentado recurso de reforma o de apelación contra la referida decisión judicial.

La reacción

Desde el Instituto de Atención Socio Sanitaria (IASS) se ha declinado por ahora realizar algún tipo de declaración sobre la denuncia que nos ocupa.

Lo procedente, por parte de este Organismo Autónomo que actúa bajo la tutela del Cabildo de Tenerife (y cuyo fin es desarrollar la gestión de la actividad dirigida a los colectivos sociales que más apoyo necesitan, como son mayores, menores en situación de desamparo, etc) es abrir un expediente disciplinario desde que se constatan, a través de la documentación existente, las posibles irregularidades narradas, y más teniendo en cuenta que ha fallecido la paciente.

Por vías extraoficiales, al parecer así se ha procedido, pero lo cierto es que la presentación de esta denuncia por parte de la familia de Consuelo paraliza automáticamente toda investigación interna en curso, por cuanto el resultado de esta dependerá de cómo evolucione aquella en los tribunales.

Y más allá de la frialdad de los papeles, el dolor de un hijo, Isaac, quien ahora reclama que se aclare cómo falleció su madre y, si así correspondiese, que en justicia responda quien le corresponda hacerlo.

En los partes de la Enfermería se sostiene que se recetó verbalmente a la mujer

Obra en poder de DIARIO DE AVISOS las copias de la documentación que acompaña a la denuncia presentada por la muerte de Consuelo tras, presuntamente, no serle diagnosticada una fractura de cadera originada al caerse mientras la bañaban en un centro del IASS. De especial interés resulta la anotación realizada el día de la caída en el informe de Enfermería en el que explicita, como se puede comprobar en la imagen, que el médico del centro pautó verbalmente a la enferma. Es decir, que no la atendió presencialmente.

“Solo busco que se haga justicia con mi madre”

Isaac es hijo de Consuelo, la mujer de 63 años de edad fallecida como consecuencia de las lesiones sufridas tras una caída en un centro del IASS que, presuntamente, no se atendieron con la diligencia debida. Se trata del denunciante de estos hechos, cuya representación legal califica como homicidio imprudente. “Solo quiero que se haga justicia con mi madre, aunque me duele que, en dos meses, nadie del IASS me haya recibido, como me prometieron”, explicó a DIARIO DE AVISOS.

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