superconfidencial

Una casa en sueños

Hay una casa que se me aparece siempre en sueños y que el otro día se inundó, también en sueños

Hay una casa que se me aparece siempre en sueños y que el otro día se inundó, también en sueños. Pero ocurrió algo extraño. Cuando retiré las baldosas del baño en que surgió la avería comprobé con sorpresa que había otro baño debajo y así sucesivamente. Nunca llegaba a la cañería, que soltaba agua a chorros. Por cierto, agua muy limpia. Relaciono el hecho con que hace meses un vecino inundó baño y armario de mi dormitorio, avería solucionada a completa satisfacción. Lo raro es esa casa, común en muchos de mis sueños. Se trata de una vivienda que nunca habito del todo y que unas veces aparece situada en las faldas del Teide y otras en el parque Taoro del Puerto de la Cruz. Una casa terrera que va saltando de un lado a otro, pero que es hermosa, con jardín y piscina, aunque nunca se termina del todo. Siempre queda una pared que encalar o un piso por colocar. No sé si es por la melatonina, pero ahora sueño más que antes, o al menos tengo esa sensación. Tampoco consigo habitar la vivienda, sino esporádicamente. Y cuando entro en ella veo que se ha instalado en los muebles una débil capa de polvo. Me pongo a limpiar y cuando termino de hacerlo me tengo que ir. Alguien me mete prisa. Esto que les cuento no tiene ninguna importancia, solo que cuando a mediados de semana no existe sino el coronavirus como tema, y a mí no me da la gana, pues les cuento mis sueños, aunque sean tan agilipollados como el ya referido de la inundación y la casa poco habitada. Me despierto cabreado y con menos patrimonio -no tengo ninguno- porque lo de la casa sería un chollo, a pesar de la crisis del mercado inmobiliario. También sueño que se me ha perdido la escritura de propiedad.