maldito parné

A comer piedras

La crisis sanitaria por la Covid-19 no sólo se está llevando por delante miles de vidas sino toda una economía que lejos de reactivarse se hunde por momentos

¿Creen que algún turista vendrá a un país que tiene decretado un Estado de Alarma? Es cierto que Canarias ha quedado exenta del toque de queda, pero ¿es que los contagios sólo se producen por la noche? ¿Es que a medio día, cuando vaya al restaurante no me contagio? Es absurdo. Acepto el argumento de que se toma la medida porque los jóvenes, en su irresponsabilidad innata, no cumplen las normas sanitarias. Pues, tal y como se hizo durante la fase 1 y 2 del confinamiento, podrían establecerse franjas horarias para ellos y así evitar los botellones. Pero, ¿y el resto de personas?, ¿aquellas que somos responsables, generamos economía, pagamos impuestos, y estamos intentando ayudar a levantar este país, también nos encerramos? Entonces, ¿quién reactivará la economía? Venceremos a la Covid; de eso estoy segura, pero la reactivación económica del país tardará mucho más que la sanitaria y lo peor es que se llevará por delante, no en un ataúd, pero sí económicamente, a miles de empresas y empleos. Y es que durante toda esta pandemia he visto muchísimas decisiones y actuaciones sin sentido. Me pregunto, por ejemplo, ¿por qué si Tenerife está en semáforo rojo y no se permiten los partidos de fútbol regional con público, hay algunos, que lo he visto con mis propios ojos, llenos de gente sin mascarilla y sin cumplir la distancia de seguridad? En esos momento NO aparece ni un solo policía. Eso sí, al restaurante que a las 00:01 horas no ha terminado de cerrar el local le ponen una multa. ¿Es que por la mañana y en los campos de fútbol el virus no actúa? [Animo a los expertos a estudiar este fenómeno]. Los ciudadanos, unos más que otros, hemos aguantado y cumplido a raja tabla, es más, como corderitos diría yo, todo lo que el Estado nos ha dicho, y aún así, nos siguen diciendo que somos unos irresponsables, que toda la culpa es nuestra y que tenemos que hacer más esfuerzos. Y eso que no nos han anunciado, que lo harán, que para hacer frente a todos los gastos de la Covid habrá que subir los impuestos. Porque más tarde o más temprano ese momento llegará, por mucho que lo retrasen. Nos dicen que las mascarillas son obligatorias, pero las tenemos que pagar de nuestro bolsillo; ni siquiera nos permiten deducirlas de la declaración de Hacienda. Nos dicen cuándo tenemos que salir y a qué horas a pesar de que, mayoritariamente, cumplimos con todo lo que se nos dice. Todo amparado en la mejor excusa que se puede tener: la salud. Yo no sé ustedes, pero yo, como ciudadana, empiezo a estar harta de que nos echen la culpa de todo y tengamos que pagar el pato porque, adivinen, ¿quiénes serán los que en unos meses comeremos piedras?

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