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400 años de la primigenia ermita de Valle San Lorenzo

Ya se trabaja en un programa de actos para celebrar en 2022 tan destacada efeméride del templo que desde 1622 estuvo, tres siglos, en La Fuente
La ermita fue desmontada en La Fuente piedra a piedra, teja a teja y trasladada hace un siglo a El Natero / Horacio González

Valle San Lorenzo se prepara para conmemorar en 2022 los 400 años de la fundación de su ermita, la primera del municipio de Arona, y para conmemorar tan señalada fecha, el área de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Arona ya está trabajando junto a los vecinos y asociaciones de ese núcleo urbano en la organización del programa que se llevará a cabo a lo largo de todo el año. Se está preparando todo un abanico de eventos que, sin duda, harán justicia a este cuarto centenario.


Corría el año 1622 cuando los descendientes de un noble aborigen canario, Salvador González Guanche, convirtieron en realidad la disposición testamentaria de su padre: levantar y fundar en sus tierras del actual barrio de La Fuente, en lo que era el Valle del Ahijadero, una ermita bajo la advocación de San Lorenzo Mártir.
Él no podía saberlo, pero el último deseo de aquel guanche, nacido en Güímar y casado en Vilaflor con la también aborigen Beatriz González Berganciano, le acabaría dando el nombre definitivo al Valle San Lorenzo, uno de los enclaves más importantes de las medianías de Arona.


Tres siglos después, los vecinos iniciaron la petición para trasladar la ermita a la parte más poblada del valle, en concreto, en El Natero, aunque se encontraron con la resistencia de los residentes de La Fuente. Finalmente, el domingo 16 de septiembre de 1923, se celebró la última misa en la vieja ermita, en donde se congregó “un gentío inmenso”, según publicó en la época el Boletín Oficial del Obispado de Tenerife.
“En 1855, el párroco de Arona, Miguel Rodríguez Guillama, ya solicitaba la reconstrucción y el traslado de la ermita a un lugar más céntrico del Valle de San Lorenzo. Pero fue en el primer tercio del siglo XX, cuando muchos vecinos iniciaron las peticiones para el traslado, con el que no estaban de acuerdo los residentes en La Fuente, pero sí los del resto de los caseríos que conformaban el amplio Valle. Según recogió el Boletín Oficial del Obispado de Tenerife en su crónica diocesana, el 22 de junio de 1923: “El reverendo cura regente de Arona, señor Díaz-Llanos, trabaja celosamente unida a una respetable comisión nombrada al efecto, para trasladar la solitaria ermita de San Lorenzo a la parte más poblada del valle, aspiración antigua de sus habitantes”, escribe el historiador Octavio Rodríguez Delgado.

Se comenzó el traslado de la ermita piedra a piedra, vacas arrastrando vigas, mulas y camellos piedras, e incluso niños y niñas cargando tejas sobre sus cabezas, mientras las imágenes bajaban en procesión. Todo el pueblo subió a por la ermita y la bajó para construir el nuevo templo a San Lorenzo. Las obras avanzaron rápido, a pesar de lo irregular de las cosechas y, por tanto, de los recursos económicos. De hecho, los vecinos celebraron unas fiestas a finales de enero de 1926 para recaudar fondos y poder rematar el templo. Seis años después, en noviembre de 1929, el obispo Fray Albino González Menéndez Reigada la bendijo y elevó, al fin, al rango de Iglesia.


El templo no se terminaría hasta el año 1931, aunque la torre-campanario no se construiría hasta años más tarde, pero lo importante es que, por fin, Valle San Lorenzo tenía su iglesia. Una iglesia que guarda en su corazón el recuerdo de la ermita, trasladada por las propias manos de los vecinos desde La Fuente.

Nicho de la ermita ya desaparecida en el pago de La Fuente / Horacio González

Restos descubiertos

Hace casi 20 años, en 2003, los alumnos de Pintura del curso realizado por el Patronato de Cultura del Ayuntamiento de Arona descubrieron parte de los restos de la primera ermita de Valle San Lorenzo. En concreto, los alumnos localizaron la casa del primer zapatero del Valle o parte de los restos de la ermita primigenia, que conserva un particular en un viejo almacén. A partir de ese hallazgo, el Ayuntamiento inició un expediente con la posibilidad de recuperar los restos.


Para el alcalde de Arona, José Julián Mena, “la conmemoración de la fundación de la ermita de Valle San Lorenzo y la historia del propio templo es una muestra del espíritu de nuestro pueblo. Un pueblo trabajador, orgulloso, comprometido con su tierra y su legado, además de sentir una gran devoción por la Virgen de Fátima y de San Lorenzo. En 2022 se cumplen 400 años desde que se erigió la ermita, la primera de Arona, en el barrio de La Fuente, y 100 desde que todos los vecinos la trasladaran, piedra a piedra, hasta la zona de Los Nateros. Por lo tanto, el próximo año es una fecha muy emblemática, no solo para Valle San Lorenzo, sino para todo el municipio”, afirma el alcalde. “Un pueblo que no cuida su patrimonio, no tiene historia, y por eso estamos trabajando codo con codo con la ciudadanía del valle para brindarle el mayor de los homenajes”.


José Alberto Delgado, responsable del Área de Patrimonio Histórico, se suma a las palabras del alcalde y añade que “nuestro patrimonio es nuestra esencia como pueblo. Es importante inculcar a toda la ciudanía de Arona la necesidad de protegerlo, ponerlo en valor y preservarlo. Precisamente, la conmemoración de estos 400 años de historia de la ermita de Valle San Lorenzo es una muestra más de nuestro compromiso con nuestro legado”. En cuanto a los actos, “estamos organizando una comisión especial, en la que la ciudadanía de este núcleo urbano participará aportando sus ideas para elaborar un programa a la altura de su historia, y que el 2022 se un año memorable para Valle San Lorenzo”.

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