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Cambios en la política exterior de EE.UU.

Retirada de tropas de Afganistán, mientras aumenta la tensión con Rusia

Biden supera ya el récord de sufragios de Obama y es el candidato más votado de la historia, mientras Trump maniobraba para intentar frenar el firme avance de su rival hacia la Casa Blanca

El presidente Biden anunció esta semana que Estados Unidos retirará todas las tropas de Afganistán antes del 11 de septiembre en un discurso en la Casa Blanca, en el que de forma solemne explicó que Estados Unidos se ha visto sumido en un conflicto interminable y cada vez más irrelevante, que no se resolverá con la ayuda de más tropas, o el paso del tiempo. Biden no declaró una victoria militar, sino que dijo que una presencia perpetua en el país no sirve a los intereses de Estados Unidos.

El país debe concentrarse en un panorama moderno de amenazas que es muy diferente al de hace casi dos décadas, cuando comenzó la guerra en respuesta a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, dijo Biden.

Biden dijo que “ahora soy el cuarto presidente de Estados Unidos que preside la presencia de tropas estadounidenses en Afganistán. Dos republicanos, dos demócratas”. “No pasaré esta responsabilidad a un quinto”, sentenció durante su sobrio discurso desde la Sala de Tratados, el mismo lugar donde el presidente George W. Bush anunció que la guerra había comenzado. Según Biden, Estados Unidos hace mucho que logró los objetivos originales de la guerra.

Un conflicto de décadas
Biden dijo que cada uno de los presidentes anteriores que se han visto involucrados en el conflicto, han mantenido las mismas razones para continuar el despliegue de soldados estadounidenses en Afganistán, resumiéndolo en el argumento, de que no era el momento adecuado.

Más de 2.000 militares estadounidenses han muerto en Afganistán en una guerra que ha costado billones de dólares, un conflicto sin objetivos claros, que inició con los ataques terroristas en Nueva York y el Pentágono hace 20 años. “En lugar de volver a la guerra con los talibanes, tenemos que centrarnos en los desafíos que tenemos por delante”, explicó el presidente.

Posturas políticas
La decisión de Biden ha sido criticada por muchos republicanos, que la calificaron de imprudente, advirtiendo de que retirar las tropas estadounidenses y anunciar la fecha específica para hacerlo conducirá a victorias de los talibanes y más actos terroristas. Sin embargo, el presidente anterior inició la retirada de tropas de forma inmediata y había anunciado que el proceso finalizaría el 1 de mayo.
Los demócratas liberales, incluidos los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren elogiaron al presidente por tomar medidas para poner fin al prolongado conflicto.

A algunos oficiales militares les preocupa que una partida completa pueda dar lugar a más actividades terroristas. Biden abordó esas preocupaciones, en parte, prometiendo continuar apoyando al gobierno de Afganistán a través del trabajo diplomático y humanitario.

Reacción en cadena
La decisión de Biden significa el final de una larga misión de la OTAN y otras fuerzas aliadas que entraron en combate a petición de Estados Unidos. Después de una reunión de un día en Bruselas con el secretario de Estado Antony Blinken y el secretario de Defensa Lloyd Austin, países miembros de la OTAN – que aún tienen miles de soldados en Afganistán – emitieron un comunicado confirmando que también comenzarán la retirada el 1 de mayo. Las declaraciones de Blinken, suponen un giro de 180 grados en la política exterior estadounidense en el marco de las relaciones con Europa y sus socios en el Tratado del Atlántico Norte, que durante la Administración anterior habían estado sujetas a las constantes críticas y agravios por parte de Donald Trump.

El futuro de Afganistán
Si bien Estados Unidos continuará tratando de negociar un acuerdo de paz entre el gobierno afgano y los talibanes, septiembre puede ser ahora la fecha límite de facto para esas conversaciones. Existe preocupación de que los talibanes invadan al gobierno afgano una vez que se acabe el poder de fuego estadounidense, preocupaciones que comparte la comunidad de inteligencia. Según un informe dado a conocer esta semana.

Aumentan las tensiones con Rusia
Mientras tanto, la Administración Biden anunció sanciones este jueves contra personas físicas y entidades rusas, además de nuevas restricciones financieras y la expulsión de hasta una docena de diplomáticos rusos de EE. UU., en respuesta al hack de SolarWinds y la interferencia electoral en los comicios de 2020.

Las sanciones apuntan a funcionarios y entidades gubernamentales y de inteligencia involucradas en la intrusión cibernética de SolarWinds. Una razón por la que la implementación de estas acciones ha demorado más de lo anticipado es porque la Casa Blanca no estaba satisfecha con las opciones que el Departamento de Estado presentó inicialmente y quería sanciones más amplias, según los medios estadounidenses. Las acciones se implementarán en forma de una orden ejecutiva de Biden, así como las sanciones coordinadas con el Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro.

El Departamento de Estado ha llamado a aliados de Estados Unidos y se está preparando para posibles respuestas rusas. Los diplomáticos rusos que están siendo expulsados tienen su base en Washington y Nueva York, y tendrán un plazo de 30 días para salir del país, de acuerdo con la cadena CNN.

Además, se impondrán nuevas restricciones financieras dirigidas a la deuda soberana rusa, lo que podría dañar la economía de Rusia.

La nueva Administración prometió responder a las agresiones de Rusia contra Estados Unidos y sus aliados en los primeros días de la presidencia de Biden, quien se enfrentó a su homólogo ruso Vladimir Putin por una serie de cuestiones, desde un reciente ciberataque masivo hasta el presunto envenenamiento de la principal figura de la oposición del país, durante su primera llamada telefónica. La Casa Blanca ya promulgó sanciones por el encarcelamiento y envenenamiento del líder de la oposición Alexey Navalny.

Tensiones en Ucrania
Según una declaración de la Casa Blanca sobre la llamada telefónica, Biden y Putin discutieron el control de armas y los problemas de seguridad emergentes. Biden también exigió a Rusia que reduzca las tensiones en Ucrania.

La declaración de la Casa Blanca dijo que Biden “enfatizó el compromiso inquebrantable de Estados Unidos con la soberanía e integridad territorial de Ucrania” y expresó “preocupaciones sobre la repentina acumulación militar rusa en la Crimea ocupada y en las fronteras de Ucrania.”

Por su parte, la declaración del Kremlin sobre la llamada indicó que “al intercambiar puntos de vista sobre la crisis interna de Ucrania, Vladimir Putin describió enfoques para un acuerdo político basado en el Paquete de Medidas de Minsk”.

El paquete se refiere a un acuerdo de alto al fuego sobre los conflictos en el este de Ucrania alcanzado en 2015. Ambos presidentes discutieron cuestiones de control de armamentos, y la extensión del Nuevo Tratado START.

Según la Casa Blanca, Biden “también dejó en claro que Estados Unidos actuará con firmeza en defensa de sus intereses nacionales en respuesta a las acciones de Rusia, como las intrusiones cibernéticas y la interferencia electoral”.

El comunicado del Kremlin también confirmó que Biden “sugirió considerar la posibilidad de realizar una reunión personal al más alto nivel en el futuro previsible”. La situación entre Rusia y Ucrania se ha intensificado en las últimas semanas debido a que los rusos han enviado más tropas a la zona. En respuesta, Estados Unidos ha considerado enviar buques de guerra al Mar Negro en las próximas semanas en una muestra de apoyo a Ucrania, dijo un funcionario de defensa estadounidense a CNN.

Según el canal de noticias por cable, La Marina de Estados Unidos opera habitualmente en el Mar Negro, pero un despliegue de buques de guerra ahora enviaría un mensaje específico a Moscú de que Estados Unidos está observando de cerca, dijo el funcionario.

El funcionario de Defensa también dijo que la Armada continúa volando aviones de reconocimiento en el espacio aéreo internacional sobre el Mar Negro para monitorear la actividad naval rusa y cualquier movimiento de tropas en Crimea.

Biden no es Trump

Tras cuatro años en los que Donald Trump se negó a enfrentarse con Putin, llegando a defender a Rusia por encima de los servicios de inteligencia estadounidense, causando fastidio hasta en su propio partido, y dando pie con su comportamiento a investigaciones aún en curso de posibles favores personales antepuestos a la nación, Biden está empeñado en demostrar que a diferencia de su antecesor, su plato favorito no son los huevos a la moscovita. Durante una entrevista en marzo, Biden calificó a Putin de asesino y dijo que Rusia “pagará un precio” por sus esfuerzos por socavar las elecciones estadounidenses de 2020.  En respuesta, el Kremlin retiró a su embajador en Estados Unidos por primera vez en más de 20 años. Putin respondió a las críticas de Biden con un seco deseo de “buena salud”.
A buen entendedor, pocas palabras…

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