política

Fonsalía tiene nombre de puerto para el Parlamento de Canarias

Solo Sí Podemos Canarias votó en contra de una obra que aún tiene que superar 25 condicionantes ambientales y está junto a una zona de enorme diversidad de especies

Manuel Domínguez. DA
Manuel Domínguez. DA

La proliferación de puertos en las costas canarias es, para el movimiento ecologista, uno de los símbolos del desarrollismo sin cuartel que ha asolado a Canarias en las últimas décadas. Ahí están Tazacorte, Garachico, Granadilla. Incluso Agaete, cuya ampliación consiguió parar una parte de la sociedad grancanaria. Aun así, el Parlamento canario apoyó ayer una PNL del PP para que se impulse la construcción del Puerto de Fonsalía, en Guía de Isora. Sí Podemos Canarias votó en contra.

La tesis de los partidarios está clara: el Puerto de Los Cristianos está saturado, genera un tráfico que colapsa la zona y hay que aliviarlo. Además, un puerto más amplio favorecería la conexión con las islas más occidentales y dinamizaría económicamente el sur del sur de la isla. “Cuando no es un escarabajo, es un sebadal y cuando no, es Valbuena”, afirmaba ayer el diputado popular Manuel Domínguez en referencia a los reparos de los ecologistas y del consejero de Transición Ecológica, que se ha manifestado abiertamente en contra. El Puerto estaría junto a una zona con gran diversidad marina, con presencia de cetáceos, delfines y tortugas. La declaración de impacto fue aprobada, pero tiene 25 condicionantes ambientales que hay que solucionar
ASG, firme partidaria, lo apoyó ayer con fervor. Igual que CC, que hurgó un poquillo en las diferencias de los socios del pacto. El PSOE, cuyo secretario general insular, Pedro Martín, siempre ha defendido la obra, también le hizo la ola al proyecto. Pero Nueva Canarias, que apoyó la PNL, se preguntó: “Y mientras avanza el proyecto, ¿por qué no hacemos una pequeña obra en el de Granadilla y lo utilizamos para transporte de pasajeros?”. Sí Podemos Canarias Canarias también pidió que se utilice el Puerto de Granadilla, pero como solución definitiva. Y criticó el “discurso del desarrollo por encima de cualquier cosa”, en palabras de su portavoz, Manuel Marrero.

Antes de que se hablara de Fonsalía, el pleno debatió sobre los objetivos del Gobierno en la transición energética, cuyo plan se están elaborando. El horizonte es tener una economía completamente descarbonizada para 2040. Y que, en 2030, haya reducido un 37% la emisión de gases de efecto invernadero respecto a 2010, con un 62% de la electricidad producida por energías renovables. Hubo debate intenso entre Iñaki Lavandera, del PSOE, Jesús Machín, de CC, y Francisco Déniz, de Sí Podemos Canarias, sobre la proliferación de parques eólicos “de interés general” que el Gobierno de Clavijo autorizó en Fuerteventura. Lavandera y Déniz le echaban en cara a CC que hubiera repartido el pastel sin criterios ambientales y entre sectores privados. Y Machín les respondía que en Cabildo gobernaba CC con el PSOE, que tenía áreas de Política Territorial, y no chistaba. Al final, Valbuena afirmó que los cabildos tendrán capacidad de decisión en la instalación de parques eólicos y podrán parar los que no consideren de interés general.

También se habló de educación. La consejera, Manuela Armas, afirmó que, en principio, el próximo curso se mantendrá el uso de mascarillas en los centros educativos, la separación por grupos burbuja y las distancias. Siempre a la espera de que Sanidad apruebe el protocolo. También se aprobaron dos PNLs para reducir las ratios de alumnos por profesor y atender las necesidades específicas del alumnado. “Bienvenidos al cambio”, le decía a CC la diputada Carmen Hernández, de NC, por defender ahora las bajadas de ratios y haber practicado, sin embargo, una política de baja inversión educativa durante el último Gobierno, pese a que la economía crecía.

Y mientras los diputados debatían, ahí seguía el Puerto de Granadilla, triste cual desierto de hormigón, anhelando una reforma para recibir pasajeros de las islas occidentales.