Erupción en La Palma

El flanco norte del cono colapsa y provoca más daños materiales

Una colada al Sur de la chimenea principal alcanza la zona industrial del Callejón de La Gata, en Los Llanos, hasta llegar a una hondonada que se llenará en las próximas horas

Imagen aérea del volcán de Cumbre Vieja y la nube de polvo que emana de su chimenea principal. Involcan

El escenario que se consideraba menos halagüeño en la primera semana de la erupción del volcán de Cumbre Vieja, como era la posibilidad de que el cono principal se derrumbara, derramando la lava en más zonas que aún no se habían visto afectadas, se está produciendo poco a poco. Así se puso de relieve ayer, con desprendimientos del flanco norte del cráter que crearon dos nuevas coladas, las cuales, no obstante, se ralentizaron a las pocas horas de haber iniciado su recorrido por la calle El Paraíso (El Paso) y al sur de dicha vía. A primera hora de la mañana, se constataba esa caída parcial, si bien alrededor de las 20.00 el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) confirmaba el colapso de la cara norte de la chimenea principal.

Uno de los trazados por los que han discurrido las rocas calientes, situado al Sur del cono, también ocasionó en la jornada del sábado graves destrozos en la zona industrial de Los Llanos de Aridane, el Callejón de La Gata, donde se ubican los almacenes de empresas dedicadas a sectores como la agricultura o la mueblería, entre otros. Además, debido a su avance imparable, acrecentado por los cambios en la morfología de la montaña, se ha comenzado a tener constancia de fallos en las telecomunicaciones, con incidencias reportadas a al menos dos compañías de telefonía. Esto, según los primeros indicios, se debe a la caída de torres de conexión, lo que está dificultando el acceso a datos móviles e incluso llamadas en las proximidades.

Precisamente esta colada ha alcanzado un área hondonada que, se calcula, puede llegar a llenarse en un plazo de 24 a 36 horas, prosiguiendo su camino hacia el mar, si bien este extremo no se da por sentado; no se puede predecir su trayectoria con exactitud. Así lo manifestó en su comparecencia diaria el director técnico del Pevolca (Plan de Protección Civil y Atención de Emergencias de Canarias por Riesgo Volcánico), Miguel Ángel Morcuende, quien también garantizó que se continúan monitorizando todos los frentes y dedos que van surgiendo, con el objetivo de valorar su peligrosidad y tomar las medidas de precaución pertinentes, incluyendo la ampliación de los perímetros de exclusión si es preciso.

SEÍSMOS

De nuevo, tanto Morcuende como la directora del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en Canarias, María José Blanco, reiteraron que los valores de deformación del terreno y sismicidad entre los municipios de Villa de Mazo y Fuencaliente no hacen prever la irrupción de un centro de emisión de lava en esa área, a pesar de los temblores que se han venido localizando, dado que estos estarían a profundidades que oscilan entre los 10 y los 15 kilómetros, que no auguran un camino del magma hacia la superficie, como sí ocurriera en los días previos al 19 de septiembre. Se trata de unos razonamientos técnicos que fueron transmitidos en la tarde de ayer a los vecinos de ambas localidades, con encuentros en los que se resolvieron dudas de los residentes, que pasaban por los protocolos a aplicar en una virtual evacuación, qué sucedería con los núcleos aislados o cuánto margen de reacción se posee.

AFECCIÓN

El director técnico del Pevolca informó de que la superficie afectada por la lava es de 492,75 hectáreas, sumando, por tanto, 20,9 a las del día anterior, y su ancho se mantiene en un máximo de 1.250 metros. Asimismo, en lo referente a los ciudadanos desalojados de sus hogares en El Paso, Los Llanos de Aridane y Tazacorte, tan solo 225 de los 5.700 totales se hospedan en el hotel de Fuencaliente; el resto ha logrado cobijarse en los inmuebles de allegados.

Por otro lado, el volcán manifiesta un comportamiento estromboliano, con cambios en su morfología que, en principio, se enmarcan dentro de un evento de estas características, aseveró María José Blanco en la rueda de prensa, en la que participó de manera telemática. Y el índice de explosividad IEV no ha subido del dos en una escala de ocho.

LAS OLAS POR UN DERRUMBE DE LA FAJANA LLEGARÍAN A UNA MILLA Y MEDIA

La estabilidad del delta de lava o fajana que se ha formado en la costa de Tazacorte al haber entrado en contacto las rocas calientes con el agua del mar continúa en entredicho. Sin embargo, ayer Miguel Ángel Morcuende matizó las palabras de la directora del IGN en Canarias sobre supuestas hidroexplosiones y generación de olas si finalmente se derrumba.

En este sentido, el director técnico del Pevolca explicó que el impacto puede crear olas de hasta cinco metros, pero que al alcanzar una milla y media estas se habrían reducido a los 0,5 metros de altura, según los cálculos que han realizado los técnicos del Comité Científico.

Por ello llamó a la calma a la población, e indicó que los barrios que se verían afectados ya están evacuados, del mismo modo que se ha establecido un perímetro de seguridad en el agua.