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Los altos precios de las materias primas ponen en riesgo la continuidad de las obras

Cuatro de cada diez empresas han paralizado o cancelado sus proyectos por el encarecimiento de los costes, un 22% de media
Barco contenedores
El transporte marítimo se encarece un 328% por la COVID y el atasco en China. Sergio Méndez

El incremento desorbitado del precio de las materias primas para la construcción, la escasez de mano de obra cualificada y el encarecimiento del transporte marítimo, son tres problemas que en estos momentos están trayendo de cabeza al sector en Canarias y en el resto del territorio nacional. La confluencia de estos tres factores está provocando la paralización de muchas obras por el incremento de los costes.

Pero vayamos por partes. Está claro que el aumento de los precios de las materias primas es un problema mundial, provocado por la reactivación económica y el aumento de la demanda y el consumo tras una larga pandemia. El sector tecnológico está presionando al alza los precios del cobre, el aluminio, el níquel, el zinc y el estaño.

Además, el repunte de la construcción y de algunas industrias está generando una mayor demanda de hierro, madera y plomo. Según datos de la patronal de la construcción (Fepeco), los incrementos interanuales (2020-2021), por ejemplo, del acero corrugado ha sido de +78%; el cobre (+102%); aluminio (+56%); petróleo (+106%) y mezclas bituminosas (+85%).

“Es evidente que este encarecimiento desproporcionado de las materias primas está afectando directamente tanto el proceso edificatorio como la obra civil y, en muchos casos, está haciendo inviable la ejecución de algunos contratos públicos”, declaró a DIARIO DE AVISOS el presidente de Fepeco, Óscar Izquierdo.

Estas subidas de costes son “tan elevadas y desproporcionadas” que las empresas no pueden absorberlas en sus presupuestos licitados y, en algunos casos, “los sobrecostes de las obras están superando el doble de lo previsto”. Un estudio de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), revela que cuatro de cada 10 empresas han cancelado o paralizado sus obras por este motivo. El encarecimiento de las materias primas ha incrementado el coste total de las obras, de media, entorno a un 22%, “lo que resulta, a todas luces, insostenible a largo plazo”. “No podemos olvidar que están en marcha importantes planes inversores con los esperados Fondos Europeos”, declaró Izquierdo.

A esta situación mundial de precios desorbitados se suma la falta de mecanismos para ajustar estos costes en los contratos de obra pública. Por ello, la patronal reclama una revisión del procedimiento actual de licitación pública, para que permita establecer mecanismos para ajustar los costes en los contratos actuales y futuros. El pasado mes de noviembre, el presidente de la CNC, Pedro Fernández, el secretario general de la CNC, Mariano Sanz y el presidente de Fepeco, Óscar Izquierdo, mantuvieron una reunión de trabajo en el Congreso de los Diputados, con los portavoces y técnicos del Grupo Parlamentario Socialista para poner en marcha en la legislación española una revisión de precios, ante situaciones especiales como la que se está viviendo actualmente.

En este sentido, piden actuar en varias vertientes: por un lado, y con carácter urgente, en las obras en curso, habilitando una norma especial que, con carácter excepcional, permita resolver esta situación mientras persista la inflación. Por otro lado, para los nuevos contratos, habría que incorporar, con carácter obligatorio, los mecanismos de revisión de precios recogidos en nuestra regulación en todos los pliegos de contratación, lo que requeriría modificar la Ley de Contratos del Sector Público, así como la revisión del actual procedimiento de determinación de los índices de revisión de precios de contratos de las Administraciones Públicas. Y, por último, la concesión de prórrogas de los contratos, cuya ejecución se vea afectada por dificultades en los suministros de materiales esenciales. “En caso de no revisarse los precios, podría resultar preferible abandonar una obra o un proyecto que asumir el incremento de los costes. Algo que ya está ocurriendo en Canarias”, aseguró Izquierdo.

Respecto a la carencia de mano de obra cualificada, otro de los grandes problemas que azota a la construcción, está generando ya tensión laboral en el sector. En este sentido, Izquierdo hizo un llamamiento a los jóvenes canarios, para que se incorporen a la construcción, “ya que los necesitamos para cubrir la tasa de reposición indispensable y hacer frente al cambio generacional. No podemos permitirnos que una comunidad autónoma como la nuestra, con una tasa de paro juvenil preocupante, no aproveche la salida que ofrece un sector como el nuestro, que necesita mucha mano de obra”.

A todo esto, los costes del transporte marítimo siguen sin dar tregua a las empresas cuyas cadenas de suministro y exportaciones dependen de los barcos. La reactivación del comercio mundial tras la pandemia provocó una sobredemanda que inició un alza desbocada de los precios que ha llevado a un encarecimiento del coste del transporte marítimo de un 328% desde marzo del año pasado. En determinadas rutas, el coste de mandar un contenedor de 40 pies que antes de la pandemia era de algo más de 800 euros ahora ha pasado a más de 10.000 euros. “El transporte marítimo mueve en España alrededor del 80% de las mercancías internacionales, por lo que el impacto de este colapso puede ser muy notable en cuanto a los retrasos que pueda provocar. No creemos que se vaya a producir un desabastecimiento grave, pero sí es una vuelta de tuerca más a la tensión que viven las actuales cadenas globales de suministro”, afirmó Izquierdo.

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