Superconfidencial

Así está España

Dicen las encuestas que Ayuso le ganaría a Sánchez sin despeinarse. Pero las luchas intestinas del PP propiciarán que este partido pierda las elecciones con Casado de candidato, que es un bebé en manos de su valido, García Egea. España sufre el doble de paro que la media de la Unión Europea -14% frente al […]

Dicen las encuestas que Ayuso le ganaría a Sánchez sin despeinarse. Pero las luchas intestinas del PP propiciarán que este partido pierda las elecciones con Casado de candidato, que es un bebé en manos de su valido, García Egea. España sufre el doble de paro que la media de la Unión Europea -14% frente al 7%, redondeando- y es el país del continente con mayor tasa de desempleo. El Gobierno de Sánchez no hace otra cosa que mentir, mentir y mentir. Y todo para que el fatuo ex jugador suplente del Estudiantes y gran retratista de tesis ajenas siga sentado -o de pie- en La Moncloa. Ya le llegará su hora, a todos nos llega. Los Reyes Magos, que arribaban por mar a Oropesa, se cayeron al agua. Como teníamos pocas pateras, a un genio municipal se le ocurrió que los adoradores de Oriente llegaran a la costa vía falúa, por lo del efecto llamada. Una ola les mojó las barbas, que empezaron a encogerse. Y los niños de Oropesa, descojonados en la playa. Óscar Izquierdo, presidente de Fepeco, ha alertado sobre la insoportable burocracia que sufren los constructores; me lo había advertido un importante empresario del sector durante una entrevista en Los Limoneros. Las licencias se eternizan, se piden informes vinculantes absurdos y no hay quien resista la actuación de cuatro administraciones que se contradicen: la local, la insular, la autonómica y la estatal. Y cuando interviene Costas, el fin del mundo. Toda una trama para recaudar más, a fuerza de joder a los que crean empleo. Además, las administraciones desobedecen la norma europea de la declaración responsable y no hay derecho. Dice el fatuo, el yerno del señor de las saunas, que va a regular los precios de los PCR y de los test de antígenos. Mientras lo hace, muchos intermediarios se vuelven millonarios. España no tiene remedio y mucho menos con estos rinconetes y cortadillos en el poder.