tribuna

Un turismo diferenciado, sostenible y de calidad

La Laguna ha sido, a través de la Historia, un municipio estrechamente ligado al turismo.
A lo largo de los siglos hemos tenido la suerte de contar con insignes visitantes, como Sabino Berthelot, que eligió Geneto como sitio de descanso, o Teobaldo Power, que escribió en Las Mercedes sus famosos ‘Cantos Canarios’.


Así, por nuestra naturaleza única y nuestro aire benigno, nos fuimos consolidando como destino vacacional y, en las primeras décadas del siglo pasado, un gran número de familias llegaban, desde diversos lugares de la Isla, a los dos Genetos, Las Mercedes, Jardina, Gracia, los Valles y la Costa Nordeste, famosa por su clima y recomendada para sanar las enfermedades respiratorias.


Luego llegó el nombramiento como primera ciudad Patrimonio de la Humanidad de Canarias, lo que ha propiciado que, amparados por el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España, que juega un papel fundamental en nuestra estrategia turística, nos hayamos posicionado como un destino diferenciado, sostenible y de calidad, orientado a la cultura y la naturaleza, sin descuidar los atractivos que ofrece nuestro litoral para el turismo de salud y bienestar y los deportes acuáticos.


Y, por supuesto, hemos seguido recibiendo turistas en el Centro Histórico, una visita ineludible para quienes llegan a la Isla en viajes programados, sin contar a aquellos que deciden visitarnos por libre y que acceden, también, a esa joya del Terciario, de belleza y valor incalculables, que es el Parque Rural de Anaga, Reserva de la Biosfera.


No duden de que, en la importante recuperación económica que está experimentando La Laguna desde que llegamos al Gobierno municipal, la actividad turística tiene un papel muy relevante.


Hoy, el turismo, en este municipio, está ligado a la sostenibilidad, la accesibilidad e inclusión y la promoción y defensa de nuestras bondades. Y en esa línea vamos a seguir trabajando, apostando por el comercio responsable y una restauración de kilómetro cero que respalde la producción ecológica local.


Ya nos estamos dirigiendo, de hecho, con bastante éxito, a un segmento adulto-joven, que diseña sus viajes para vivir experiencias, con mayor poder adquisitivo y más interesado en sistemas sostenibles.


La Laguna, hoy más que nunca, es de todos y para todos. La hemos recuperado para sus ciudadanos y ciudadanas y le estamos devolviendo los valores de apertura, concordia y convivencia con los que fue conocida desde su fundación.


Con esas credenciales nos hemos presentado un año más en Fitur, el más importante escaparate del turismo mundial, para que, frente a otros mercados extranjeros, nos elijan por nuestra oferta única y variada —que se ha sabido adelantar a las exigencias de los nuevos escenarios— por nuestra combinación de cuidado por el pasado y mirada al futuro y nuestro carácter de destino seguro en todos los ámbitos, pero principalmente en el social y el sanitario.


Allí hemos estado presentes a través de Turismo de Tenerife, de Promotur
y del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad, que, el pasado viernes celebró su Asamblea en la que se presentaron los planes de acción con Turespaña y Paradores.


Además, este año 2022 tengo el honor y el privilegio de ostentar la Vicepresidencia Primera y la Presidencia de la Comisión de Patrimonio, lo que no solo es un reto que asumo con ilusión, sino una oportunidad más para la proyección y el desarrollo económico de nuestra ciudad y nuestro municipio que, además, cuenta con la ventaja de tener en su suelo un aeropuerto internacional de primer orden.


Juntos estamos dando los pasos necesarios para que La Laguna vuelva a abrir sus brazos, con todas las garantías, a todo aquel que quiera disfrutar de la belleza de sus montes prehistóricos, de su imponente arquitectura, de sus calles centenarias y sus patios señoriales, de la magia de sus atardeceres y la atención de sus zonas comerciales abiertas.


Vivimos en un lugar que ha sabido, como ningún otro, preservar su legado y su incalculable riqueza natural. Y es nuestro deber conservarlo, mantenerlo para las generaciones futuras y mostrarlo, con orgullo, en todo el Mundo.

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