visiones atlánticas

México en los tornaviajes

México es una capital global, de su república de 128 millones de habitantes y 1,96 millones de kilómetros cuadrados. Integra en 40 municipios una metrópoli de 22 millones de habitantes. La novena ciudad del mundo, con el 20% del PIB nacional. La 15 nación por PIB 2022, luego de España en el 14, incorporada en el G-20. El primer país de habla hispana y religión católica del mundo. Con vocación de ciudad global, desde su fundación como México-Tenochtitlán. Cuando llega Hernán Cortés en 1519, tiene unos 300.000 habitantes, una de las mayores ciudades del mundo, incorporada a España en 1521. Capital del Virreinato de Nueva España, desde 1535 a 1821, desde Carlos I a Carlos IV, donde se suceden en 286 años 61 Virreyes, de Antonio de Mendoza (1535-1550) a Juan José Ruiz de Apodaca (1816-1820), en la independencia de las naciones de América, que inicia la Era Contemporánea, cuando se independizan las 13 Colonias del Reino Unido. México hereda su condición de ciudad global, desde el México azteca, pasando a ser la capital del primer Virreinato hispano, donde se sitúa el centro político, económico, religioso, administrativo y cultural del Imperio español. Cuya relevancia está en su papel respecto de los dos Tornaviajes globales. El Atlántico, con la Flota de Indias (1520-1776), y el Pacífico, con su Galeón de Manila (1565-1815). Con Felipe II operaban los dos Tornaviajes, durante su reinado de 1550 a 1598.

En él se produce en 1580 la muerte sin descendencia del rey de Portugal Don Sebastián, pasando Felipe II por mejor derecho y fuerza, a ocupar la corona de Portugal durante 60 años, hasta Felipe III y Felipe IV. Entonces “en su imperio no se ponía el sol”. Con Felipe II se descubre el Tornaviaje Pacífico, en la expedición de Legazpi con Urdaneta, Zarparon desde Acapulco, 16º 51 N, el 21 de noviembre de 1564 con 5 naves. Pasaron por las Islas Marshall, Guam y Las Marianas y el 15 de febrero de 1565 llegaron a Samar en Filipinas. Islas de Leyte, Cebú y en Luzón la bahía de Manila, 14º 36 N.

El 9 de junio de 1565, siguiendo la ruta de Urdaneta, suben por las costas del Japón hasta latitud 38 N, con la corriente de Kuroshio, atravesando el Pacífico hasta el Cabo Mendocino, 39º 40 N, en California, para descender por la costa hasta Acapulco, a donde llegan el 8 de octubre de 1565, cuatro meses después. Aquí operaría por 250 años el Galeón de Manila, en el comercio global de la plata para China y el intercambio de especias, porcelanas, sedas, manufacturas y frailes. México, centro del Tornaviaje Atlántico, con la Flota de Indias, que operó desde 1520 a 1776, en la ruta descubierta por Colón en 1492, que exigía la protección de los convoyes comerciales en un comercio monopolizado por España, atacado por los competidores ingleses, holandeses y franceses, hasta su liberalización en 1780 por Carlos III.

Las dos flotas año se concentraban en La Habana en febrero, para su regreso a Sevilla, luego a Cádiz, donde se recogían los tráficos desde Veracruz, Cartagena de Indias y Portobelo, con la plata desde las minas principales de Potosí y México, Zacatecas y Guanajuato. México en 1800 era “la ciudad de los mil palacios” y el Real de plata español la moneda global, que se mantendría hasta la peseta en 1868. Como referencias para Canarias, la emigración a la Luisiana en 1799 y hasta su capital Nueva Orleans, con Bernardo de Gálvez y Madrid (1746-1789, que vivió de joven en Tenerife, héroe de Pensacola en la independencia de EE.UU., y 49 Virrey de Nueva España en México. Desde el Sur de Tenerife, la emigración a Cuba y Venezuela, por 19 años entre 1792 y 1811, en plena efervescencia de las independencias americanas, de José Antonio Bethencourt Medina (1759-1850), cuyos capitales de vuelta, dieron pie a su singular progenie sureña, hasta hoy. Cuba y Venezuela en el “tornaviaje americano”, han sido en la historia de las islas, el equilibrio de nuestras crisis periódicas, hoy arruinado por el castrismo- bolivariano.

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