justicia y tribunales

Suspenden juicios en juzgados de Santa Cruz de Tenerife por goteras

Averías en tuberías obligan a aplazar vistas de lo Contencioso en los juzgados santacruceros mientras una auxiliar judicial de lo Social lleva tres semanas sin poder arrancar su ordenador para trabajar
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Las gotas ya colman el vaso (por no decir los cubos) de trabajadores y usuarios de juzgados de Santa Cruz de Tenerife, un partido judicial particularmente castigado por la falta de medios materiales al que se ve sometido desde hace lustros, no en balde su actual Palacio de Justicia ni siquiera fue inaugurado oficialmente ante el rechazo de sus usuarios (empezando por los magistrados) dado que, sin abrir las puertas, ya resultaba insuficiente. De aquellos polvos, estos lodos.


Dada la insuficiencia del inmueble ubicado en la capitalina avenida del Tres de Mayo para acoger las distintas sedes judiciales (algo al que felizmente se ha puesto remedio y todo apunta a que en siete u ocho años se le pondrá remedio con la edificación de la nueva Ciudad de la Justicia), hubo que alquilar inmuebles para acoger a los juzgados que (no se sabe por qué) se trataron como proscritos y han tenido que situarse en locales alquilados a buen precio por particulares que, visto lo visto, distan mucho de cumplir con las obligaciones inherentes a lo sustancioso de los mismos, como es el caso de los propietarios de los edificios Filadelfia y Barlovento de la capital tinerfeña, donde se intenta, a duras penas, prestar servicio a la ciudadanía en los órdenes de lo Contencioso y de lo Social.

Después de las revelaciones efectuadas por DIARIO DE AVISOS hace dos semanas, lo cierto es que durante la que ahora termina no solo no se ha puesto remedio sino que las condiciones han empeorado, a tal punto que durante la semana pasada hubo que suspender durante tres días -de martes a jueves, dado que no habían citas para el viernes pasado- la celebración de juicios prevista en contenciosos capitalinos, por cuanto las goteras llegaron a la Sala de Vistas, tal y como demuestran las imágenes aportadas.


En cuanto a los juzgados de lo Social, el tema adquiere tintes tragicómicos, ya que en los mismos intenta trabajar -sin éxito- una auxiliar judicial sobre cuya mesa (y sobre su ordenador) cae insistentemente no ya solo una gotera, como reflejó este periódico en su día, sino que ahora son dos.

Es decir, esta persona -de cuya desesperanza por estos hechos da cuenta este periódico- lleva tres semanas sin poder llevar a cabo su desempeño oficial que tenga que ver con el ordenador personal a su disposición, dado que ni siquiera se atreve a encenderlo por cuanto el goterío amenaza con males mayores en caso de que así proceda. Visto lo poco que llueve, es obvio que los problemas radican en las tuberías de agua.


Puestos al habla con el delegado de Intersindical Canarias para la administración de Justicia en la provincia tinerfeña, David Ortuño, lamentó que “no se den las circunstancias adecuadas, como ha quedado de manifiesto, para el desempeño laboral de los trabajadores en cuestión como para prestar el servicio que corresponde a la ciudadanía”.

Responsabilidades en los juzgados de Santa Cruz de Tenerife


“Sabemos de sobra que el Gobierno de Canarias -en este caso, la Dirección General de Relaciones con la Administración de Justicia- no tiene la responsabilidad última al respecto, que corresponde a la Comunidad de Propietarios [tanto en el caso del edificio Filadelfia como el del llamado Barlovento, a quienes se alquila dichos locales], pero también entendemos que tienen que hacer todo lo posible para remediar hechos como los relatados”, aseguró antes de apostillar que “tienen que velar por las condiciones de trabajo de los empleados públicos y, por supuesto, por el servicio que se presta a la ciudadanía, claramente perjudicada ante el nivel de lo que denunciamos, que ya ha llegado a tener que suspender la celebración de juicios”, como ya se ha expuesto.


No en balde, la situación no solo dista de ser la más adecuada, sino que las imágenes hablan por sí solas, a tal punto que “seguimos sin lograr que se reparen siquiera las goteras que afectan concretamente a una trabajadora” de los juzgados de lo Social afectada directamente en su puesto de trabajo por las carencias descritas.


Sea como fuere, hoy sabremos si los remedios tienen o no resultado: hay juicios señalados para dicha sala.

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