El servicio de Atención a Víctimas de Violencia de Género 1-1-2 Canarias, financiado por el Instituto Canario de Igualdad (ICI), registró en el primer trimestre de este año 3.976 llamadas, lo que supone el 4% más que en el mismo periodo de 2023. En estos tres primeros meses, las llamadas de emergencia (peligro inminente para la víctima) representaron el 51% del total, diez puntos menos que en 2023, cuando representaban el 60% del total de llamadas.
Los dispositivos de los cabildos (DEMA) tuvieron que activarse, en lo que llevamos de año, en 181 ocasiones y 25 mujeres y 14 hijas e hijos tuvieron que recibir alojamiento de emergencia para protegerles de sus maltratadores. También se movilizaron 2.186 recursos policiales y 222 recursos sanitarios.
En el análisis mensual, enero fue el que más llamadas se recibieron (1.403) y en el que se alcanzó el mayor porcentaje de llamadas de emergencia (55,5%), 10,5 puntos más que en marzo. En el carácter de la violencia, destaca que el 42% fue física, el 42% de carácter no físico (42%), mientras el 4% fueron por agresiones sexuales.
En cuanto al agresor, la gran mayoría de las ocasiones fue la pareja (49%) y la expareja (28%), seguidos por un hijo (2%), un desconocido (1%), el padre (1%) y un amigo (1%). Del total de afectadas, 188 mujeres manifestaron tener alguna discapacidad: 80 padecían discapacidad mental; 26, física motora; 25, múltiples discapacidades; 20, intelectual y 18, física orgánica; el resto eran discapacidades visuales o auditivas.
Por edades, según los registros de este primer trimestre, se recibieron 51 llamadas en las que la agredida era una menor: de ellas, 9 eran niñas menores de 14 años; 816 mujeres tenían entre 18 y 35 años; 902, entre 36 y 55 años; 199 eran mujeres de 56 a 75 años y 17 mayores de 76 años.
La propia víctima alertó en el 40% de casos, los alertantes accidentales en el 24%, una institución (18%), un familiar (5%) y el servicio Atempro (2%).
Ana Brito, directora del Instituto Canario de Igualdad (ICI), aseguró ayer que “la violencia machista sigue ahí, no desaparece, y debemos estar alerta”.





