justicia y tribunales

Garrido utilizó hasta once empresas para ocultar sus ingresos a Hacienda

El actual accionista mayoritario del CD Tenerife, José Miguel Garrido Cristo, utilizó un complejo entramado societario en su afán por ocultar a la Hacienda Pública
José Miguel Garrido Cristo, máximo accionista del CD Tenerife.

El actual accionista mayoritario del CD Tenerife, José Miguel Garrido Cristo, utilizó un complejo entramado societario en su afán por ocultar a la Hacienda Pública el volumen real de sus ingresos profesionales en las preceptivas declaraciones por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) entre los años 2011 y 2015, ambos inclusive. El objetivo de recurrir a dicho entramado, conformado por hasta 11 sociedades diferentes, era eludir el pago de las cuotas que por tal concepto tenía que abonar a la Hacienda Pública y cuyo volumen total asciende a 1.872.816,97 euros, hechos que ayer adelantó en exclusiva DIARIO DE AVISOS.

Estos datos constan en el escrito de acusación presentado por la Fiscalía Especial contra la corrupción y la criminalidad organizada ante la Audiencia Nacional a cuenta del inicialmente conocido como caso Nummaria (ahora caso Garrido desde la perspectiva isleña), de gran repercusión en la opinión pública nacional por figurar (también como encausados) artistas tan populares como los actores Imanol Arias y Ana Duato. Dicho nombre, Nummaria, obedece a que así se denomina el bufete que presuntamente facilitó tal entramado societario a Garrido, quien ha reconocido la comisión de hasta cinco delitos contra la Hacienda Pública contemplados por el artículo 305 del Código Penal vigente para evitar su ingreso en prisión, dado que, con la rebaja de las penas contemplada en estos supuestos, no se supera el límite de los dos años.

Para lograrlo, Garrido ha tenido que ratificar el reconocimiento de los hechos en sede judicial. “Sí, lo hago”, respondió cuando la jueza le preguntó si reconocía los delitos por los que podrá ser condenado durante el interrogatorio al que fue sometido el hoy máximo accionista del CD Tenerife en el arranque del juicio que se sigue celebrando en la Audiencia Nacional por esta causa. Como también se puede escuchar en la grabación de dicho interrogatorio (cuya copia obra en poder de este periódico), Garrido asintió igualmente tanto al ser cuestionado sobre si reconocía los hechos por los que se le acusaba como si era consciente de las penas y la indemnización que tendrá que afrontar.

En cuanto al citado entramado societario, su descripción figura en el citado escrito de acusación presentado por la Fiscalía. La clave del mismo radica en que José Miguel Garrido recurrió a una empresa llamada Global Exchange SL “a través de la que titulariza inmuebles y otros activos y desde la que realiza gastos y consumos de sus inmuebles, personales y de su familia (colegio de hijos, vehículos, electricidad, telefonía, seguros médicos, etc), utilizándola también como instrumento para ocultar parte de sus ingresos profesionales [derivados de su trabajo en un fondo llamado Thesan Capital SL] mediante la facturación por Global Exchange SL de servicios que han sido prestados personalmente por él y que, una vez localizados en esta sociedad, soportan una tributación directa mucho menor a la que correspondería por su correcta tributación en el IRPF”.

Tras utilizar como tapadera las 11 empresas aludidas, el dinero volvía a Global Exchange, otra empresa de Garrido llamada Goloso Investiments y una tercera firma, la clave para evitar reclamaciones: una entidad gibraltareña llamada CSJ Limited.

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