Los datos son indiscutibles, y más cuando tienen el crédito que les concede tratarse de estadísticas oficiales confeccionadas por el mismísimo Ministerio del Interior: al final de 2018 solo uno de cada 41 migrantes llegados irregularmente por vía marítima a España lo hacían a través de Canarias, pero en la actualidad las cifras amenazan a que, a final de este año, la tendencia en cuestión se ha invertido de tal manera que a las Islas lleguen casi el triple de migrantes que al resto del territorio estatal.
Viene a cuento el recordatorio porque la masiva llegada de pakistaníes a La Restinga en cayucos durante los últimos días -como informa Álvaro Morales en primera persona desde dicho puerto herreño no deja de ser una prueba más de que el llamado blindaje del Estrecho, acaecido durante el mes de agosto de 2019, invirtió la migración irregular en nuestro país en perjuicio de las Islas, de tal modo que sus aguas se han convertido en una suerte de fosa común dado que la Ruta Atlántica es mucho más peligrosa que la Mediterránea, a tal punto que hasta las Naciones Unidas la reconocen como la más mortífera del planeta. Hasta los asiáticos entran por aquí.
Sobre los datos que sustentan esta información, no pueden ser más claros. Según Interior, durante 2018 llegaron a España un total de 57.498 migrantes, de los que 54.703 lo hicieron a través de las costas de la Península y Baleares, mientras que solo 1.307 arribaron en Canarias (el resto hasta el total son los 570 de Ceuta y los 918 de Melilla).
Es decir, hace poco más de lustro, solo uno entraba en el país por las Islas por cada 41 que lo hacían por la Península y Baleares.
Sin embargo, a finales del pasado septiembre, Interior informó de que en los primeros nueve meses habían sido 9.084 los migrantes llegados por Península y Baleares, frente a los 26.758 que sobrevivieron a la mortífera travesía desde el continente africano a Canarias durante el mismo periodo. Pese a que aún quedan varias semanas de la clásica temporada de calmas en esta parte del Atlántico Norte, y considerando que las cifras de 2024 respecto al Archipiélago suponen un aumento espectacular respecto a los nueve primeros meses del año pasado (han crecido de 14.454 a los referidos 26.758 pese a que 2023 es el año récord de la historia), todo apunta a que, cuanto finalice 2024, los migrantes supervivientes en las Islas podrían triplicar a los llegados a Península y Baleares. Otro dato que apuntala tal pronóstico es que la Ruta Mediterránea sigue a la baja, dado que a final de septiembre de 2023 los migrantes que tocaron tierra en España por esa vía fueron 10.011 por los citados 9.084 del año en curso.
Ahora, la llegada masiva de pakistaníes a La Restinga durante las últimas semanas no deja de ser una prueba más de lo que se antoja evidente. El primero de los cayucos en cuestión fue rescatado el 31 agosto y transportaba a 174 personas; 48 eran pakistaníes y tres sirios. El segundo llegó ayer y de las 76 personas que iban a bordo 65 aseguran ser pakistaníes, en su mayoría, y algunos de ellos, afganos.
Por mucho que la migración sea un fenómeno de tal complejidad que obligue a ser cauto con todo análisis, las cifras son tozudas: sin el ´blindaje´en el Mediterráneo no se comprende el descomunal aumento en la Ruta Atlántica.





