Todavía quedan 15 días por contabilizar del peor año que se recuerda en la ruta atlántica, una de las más mortíferas del mundo, pero las llegadas han aumentado de tal modo que, a 15 de diciembre del año en curso, el número de supervivientes ya alcanza los 43.737, lo que no sólo pulveriza la plusmarca anterior (ya superada el pasado día 1 y que correspondía a las 39.910 personas de 2023), sino que, además, ha resultado fundamental para que ahora se haya sobrepasado el registro estatal de llegados en cayuco o patera en un solo año.
Esto se debe a que, sumando los arribados al resto del territorio español en este tipo de barquillas, sumen un total de 57.738 migrantes, cifra que supone un nuevo récord histórico en el número de personas que han accedido a las costas españolas por mar, al superar las 57.498 entradas de este tipo registradas en 2018.
Estas estadísticas, que elabora el Ministerio del Interior, reflejaron ayer que esas 57.738 personas que han alcanzado el país por vía marítima desde que comenzó el año hasta el pasado domingo lo hicieron en 1.719 embarcaciones.
En los primeros quince días de este diciembre, han accedido al Archipiélago 2.312 personas tras sobrevivir a la ruta atlántica después de un terrible noviembre que concentró, en un único mes, 7.338 entradas a las Islas, dato que no supone sorpresa alguna porque estamos en los meses donde suele imperar la calma en esta parte del Océano Atlántico y, por ende, históricamente aumenta el tráfico de seres humanos en esta parte del mundo por tan inclemente ruta.
Como detalla Efe, las cifras conocidas ayer no suponen un récord en el número total de llegadas a España, ya que, si se tienen en cuenta también los accesos por vía terrestre a Ceuta y Melilla (que incluyen las entradas a nado) en 2024, el cómputo total asciende a 60.216. Además, en 2018 hubo 64.298, con muchas más llegadas por vía terrestre a las ciudades autónomas.
Otra diferencia respecto a 2018 radica en que, en aquel año, la inmensa mayoría de las llegadas por mar fueron a la Península y a las Islas Baleares (54.703), mientras que este año el grueso de los accesos ha sido por Canarias (43.737), a donde se ha desviado claramente la migración irregular marítima hacia España desde el llamado blindaje del Estrecho, acaecido en 2019.





