tribuna

¿De verdad es tan difícil balancear el modelo económico de Canarias?

Muchos se hacen esta pregunta con resignación. Pero yo creo que la respuesta es más simple de lo que parece: no, no es difícil. Canarias tiene los ingredientes para un modelo económico sólido, equilibrado y diversificado. Lo que le falta no es talento, ubicación, capital ni ideas. Lo que falta es voluntad. Voluntad de liberar sectores productivos que hoy siguen amarrados por intereses particulares, redes clientelares y un aparato institucional que, lejos de impulsar el desarrollo, lo restringe.

El caso más sangrante es el de nuestros puertos, que deberían ser motores de dinamismo económico, polos de atracción de inversión, innovación y empleo. Pero no lo son. En lugar de competir con Europa o Norte América, muchos de nuestros puertos aún compiten consigo mismos, atrapados en dinámicas que ahogan cualquier intento de apertura o competencia real.

Allí donde debería haber competitividad, hay restricciones. Allí donde debería haber transparencia, hay opacidad. Donde debería haber libertad de acceso al mercado, encontramos exclusión premeditada. ¿Quién no ha oído hablar de empresas que, por no aceptar ciertas “reglas no escritas”, han sido frenadas en permisos o directamente ignoradas por la administración portuaria? Esto no es una queja puntual ni una teoría conspirativa: es el secreto a voces de todo el sector logístico-portuario de Canarias.

Pero, ¿por qué pasa esto? Porque el sistema ha sido tejido con precisión para que quien no entra en el juego quede fuera. Y jugar no significa ser competitivo, eficiente o aportar valor. Jugar significa alinearse, callar y devolver favores.

Todos saben dónde está la corrupción. Todos, menos quienes tienen la responsabilidad y las herramientas para detenerla.

Y es que, al contrario de lo que suele creerse, el eslabón débil no está en la clase política. Los políticos van y vienen. Tienen fecha de caducidad. Pero hay una “segunda capa” que permanece: los cuadros técnicos, los altos funcionarios, los asesores blindados por décadas de permanencia. Son ellos quienes, en muchos casos, custodian, o distorsionan, los engranajes del sistema. Y son ellos quienes, con tan solo omitir o firmar, pueden decidir el destino de una empresa, un proyecto o una industria entera.

Así se tejen los lazos. Es más sencillo de lo que parece. Solo hace falta una cosa: carecer de escrúpulos. Saltarse los valores propios. Olvidar para qué se ocupa un cargo público. Y entonces aparecen los silencios cómodos, las puertas giratorias, los directores de puerto con relaciones sospechosamente fluidas con grandes grupos empresariales, los capitanes marítimos que miran hacia otro lado… Todos lo intuyen. Nadie puede probarlo. Pero el daño está hecho.

Y no hace falta inventar nada nuevo para cambiar esto. La competitividad del puerto no se construye con titulares, sino con principios. Basta con que la Agencia Tributaria, la Fiscalía, la UCO y los órganos de intervención del Estado hagan su trabajo. Basta con que alguien empiece a pagar por los favores prestados a buen precio. Basta con poner la lupa donde durante años solo hubo protección.

Porque un día, y ese día llegará, aparecerá una persona diferente. Una persona dentro del sistema, pero no atrapada por él. Una persona con principios férreos, que no tema las amenazas. Porque algunas veces, es mejor morir que vivir de rodillas. Una persona que no obedezca a lobbies, sino a su conciencia. Que ame más a sus hijos que a su carrera, que levante la alfombra.

Y cuando eso ocurra, el modelo económico de Canarias se balanceará. No porque se destruya nada, sino porque por fin se construirá algo diferente. Algo basado en la competencia real, la meritocracia y el valor de quienes no piden privilegios, sino igualdad de condiciones.

Canarias merece más. No podemos seguir atrapados en un modelo que favorece la mediocridad, castiga el talento y premia la sumisión. Porque no siempre fue así. Y no tiene por qué seguir siéndolo.

Jonathan Perez Padrón.

Chief Executive Officer Hidramar Group | Impulsando Canarias desde la reindustrialización y la exportación como motores de generación de riqueza neta

linkedin.com/in/jonathan-perez-padron-66364025

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