tribuna histórica

Simón Bolívar: ¿Sangre guanche y verdugo de los canarios?

La figura de Simón Bolívar, fundamental en la independencia de varias naciones hispanoamericanas, es compleja y controvertida. Su papel en la historia de Canarias es particularmente delicado, oscilando entre el reconocimiento de su ascendencia isleña y la repulsa por sus acciones contra los canarios durante la Guerra a Muerte (1812-1820). Bolívar, como muchos otros próceres de la independencia americana, tenía raíces canarias. En 2010 se publicó en Caracas la obra colectiva “El nudo deshecho. Compendio genealógico del Libertador”. Esta investigación confirma que tanto su madre como su padre provenían de familias canarias emparentadas con mujeres aborígenes que habían tenido descendencia con los primeros colonizadores de Garachico (Tenerife) y de Lanzarote, respectivamente. Este hecho, a menudo ignorado, añade una nueva dimensión a la relación de Bolívar con Canarias. El Decreto de Guerra a Muerte, promulgado por Bolívar en 1813, es uno de los episodios más polémicos de su carrera. Esta proclama, que emulaba una arenga similar que sumió a Haití en un baño de sangre durante su guerra de independencia (1791-1804), ordenaba la ejecución de todos “los españoles y canarios” que no se unieran activamente a la causa independentista, sin tener en cuenta su edad o condición. El Decreto, enmarcado en la brutalidad de la guerra y la necesidad de consolidar la independencia, tuvo consecuencias devastadoras para la población canaria en Venezuela. Hay certeza de que miles de canarios fueron vilmente asesinados por su origen en aplicación de la arenga, lo que generó un profundo resentimiento en la comunidad isleña. Historiadores como Salvador de Madariaga en su obra Bolívar (1975) o Manuel Hernández en La guerra a muerte. Bolívar y la campaña admirable (1813-1814) (2014), han documentado profusamente la violencia ejercida contra los canarios durante la Guerra a Muerte. Sus investigaciones, basadas en archivos parroquiales y documentos de la época, revelan una realidad incómoda que contradice la imagen idealizada de Bolívar. A pesar de la controversia en torno al Decreto de Guerra a Muerte, el desconocimiento sobre estos hechos llega hasta el punto en que la figura de Bolívar es inexplicablemente venerada en Canarias. Bustos y calles en su honor testimonian el reconocimiento de su papel en la independencia de Hispanoamérica, pero también plantean interrogantes sobre cómo conciliar su legado con la masacre perpetrada contra la comunidad canaria. La historia de Simón Bolívar y su relación con Canarias es un claro ejemplo de lo complicado de las dinámicas históricas y la necesidad de analizarlas con rigor y objetividad. No se trata de idealizar o demonizar a los personajes históricos sino de comprender sus acciones en su contexto y distinguir las diversas perspectivas sobre su legado. La memoria de los canarios que sufrieron las consecuencias del Decreto no puede caer en el olvido y su historia merece ser contada y reconocida. Al mismo tiempo, el papel de Bolívar en la independencia de la América Española es innegable y su figura sigue siendo un símbolo de lucha y libertad, bien es cierto que tergiversada con los años y amoldada a las necesidades del gobernante de turno. Es esencial conocer los hechos en su totalidad, sin caer en simplificaciones ni maniqueísmos, para poder comprender la complejidad de los procesos históricos y a sus protagonistas de la manera más rigurosa, objetiva y pedagógica posible.

*Abogado e historiador.

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