El Juzgado de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia ha acordado este martes revocar la orden de prisión dictada el pasado 21 de julio contra el joven implicado en el caso de la menor que sufrió quemaduras graves en el barrio de La Isleta, en Las Palmas de Gran Canaria, el 16 de julio.
El magistrado ha decretado su libertad provisional mientras continúan las investigaciones.
La decisión se adopta después de que la menor, una vez mejorada de sus heridas, haya podido prestar declaración ante la Policía. Su relato coincide con el del investigado, señalando ambos a un incendio fortuito como origen de las lesiones. Además, ha asegurado que él quiso ayudarla.
Este escenario coincide con los informes preliminares elaborados por la Policía, lo que ha llevado al juez a levantar la medida cautelar de prisión preventiva.
Quemaduras graves en el 50 % del cuerpo de la menor
El caso se inició cuando la joven, de 17 años y tutelada por el Gobierno de Canarias a través del Cabildo de Gran Canaria, fue localizada de madrugada en la vía pública con quemaduras de carácter muy grave que afectaban a la mayor parte de su cuerpo.
Los hechos tuvieron lugar en una vivienda ocupada del barrio de La Isleta en la que habían pasado la noche después de que la menor se escapara de su centro de acogida.
En un primer momento, la víctima señaló al joven, identificado como Abarrafía H., de 20 años, como responsable del fuego. Ambos resultaron heridos, ella con lesiones críticas y él por inhalación de humo.
Mientras la menor fue trasladada al Hospital Doctor Negrín y posteriormente evacuada a la Unidad de Quemados de Sevilla con quemaduras graves en el 50 % de su cuerpo, el joven fue detenido tras recibir el alta médica.
El 21 de julio, el Juzgado de Violencia sobre la Infancia y la Adolescencia decretó su ingreso en prisión provisional por homicidio en grado de tentativa y lesiones. Entonces, el magistrado justificaba su encarcelamiento en el riesgo de fuga, fundamentado en el hecho de que el detenido era migrante, recién llegado a Canarias y sin arraigo alguno.
“Un fuego accidental”
En autos posteriores, el magistrado había requerido informes médicos y policiales para esclarecer si las quemaduras fueron provocadas por material inflamable o por la combustión de un colchón en el que ambos estaban tumbados fumando, tal como declaró el investigado.
La Policía había descartado que la menor hubiera sido rociada con líquidos inflamables (como alcohol o gasolina) y los vídeos disponibles mostraban que, si la muchacha había logrado salir del lugar donde se vio atrapada, fue con ayuda de Abarrafía H.
Para el instructor, “se consolida la tesis” que el propio Grupo de Homicidios de la Policía manejaba “desde el inicio”: los dos jóvenes habían estado fumando sobre un colchón y se produjo un fuego accidental “en el que la víctima resultó atrapada en la habitación, pese a los intentos de auxilio del investigado”.
“El informe del Cuerpo de Bomberos y las conclusiones del Grupo de Policía Científica refuerzan la consideración de que el origen del incendio es compatible con una causa fortuita, siendo relevante además que en el vídeo mejorado de la salida de ambos del inmueble se observa cómo víctima e investigado se reencuentran en la vía pública y se abrazan, gesto que revela cooperación en la evitación del peligro”, subraya el magistrado Tomás Martín.
El procesado por estos hechos, que llegó en cayuco a las Islas mes y medio antes, quedará en libertad con la única obligación de comparecer cada semana en el Juzgado y la prohibición de salir de Gran Canaria, ya que el instructor aún quiere determinar si el fuego se produjo por algún tipo de imprudencia por su parte.
La investigación judicial continúa abierta para determinar las causas exactas del incendio y posibles responsabilidades.







