Tenerife es uno de los destinos más demandados por turistas británicos y europeos para disfrutar de unas vacaciones al sol. El clima, la oferta hotelera y los servicios de ocio convierten a la Isla en un lugar idílico para descansar.
Sin embargo, no siempre la experiencia responde a las expectativas. Una familia del Reino Unido asegura haber terminado su viaje “en shock” tras un episodio ocurrido en un hotel del sur de la Isla, según recoge el medio digital británico Daily Mail.
La afectada, Vicki Pike, de 51 años, viajó el 13 de agosto a Tenerife con un paquete de vacaciones de 4.091 libras contratado con una agencia de viajes. Lo hizo junto a su marido, Mark Pike, de 56 años, y otros tres familiares.
A su llegada a un hotel de tres estrellas, afirma que pagó por un cajetín de seguridad para guardar pasaportes y objetos de valor. Sin embargo, asegura que el dispositivo estaba averiado y que, pese a notificarlo en recepción, nunca fue reparado durante los siete días de estancia.
Ante esa situación, explica que optó por esconder los documentos en la habitación. Sus anillos —de compromiso, de boda y de cumpleaños—, que describe como “irremplazables”, los dejaba cada noche sobre la encimera de la cocina.
La noche de hotel que marcó sus vacaciones
La madrugada del 18 de agosto, mientras la pareja dormía con la puerta del balcón entreabierta por la falta de aire acondicionado, las joyas desaparecieron.
La turista sostiene que un intruso accedió desde el balcón y se llevó los anillos, valorados en 9.000 libras esterlinas. También asegura que, al despertar, encontró su bolso abierto en la mesa exterior.
Al día siguiente, afirma que empleados del hotel le comentaron que se habían producido más de 20 robos similares en balcones durante el último mes, y que otra huésped fue víctima la misma noche.
Vicki relató al Daily Mail que incluso llegó a ver una sombra en la madrugada, que en un principio confundió con su marido en el balcón, y luego entendió que pudo ser el intruso. “Pensé a la mañana siguiente que había tenido un sueño, pero me di cuenta de que probablemente lo vi medio dormida. Entonces pensé en lo que hubiera ocurrido si nos hubiéramos despertado”, explicó.
Una denuncia sin respuesta
La turista afirma que el hotel le indicó que la policía acudiría a tomar huellas dactilares, aunque eso nunca ocurrió. Ella misma asegura que interpuso denuncia directamente ante la policía, pero sostiene que no hubo actuación.
El impacto del robo se ha prolongado tras su regreso al Reino Unido. Vicki asegura que ha tenido que recibir medicación para poder dormir y que se siente “completamente perdida” sin las alianzas.
También explicó que su marido evita ponerse su propio anillo porque considera que no es justo mientras ella no tenga el suyo. La familia prevé sustituir las joyas por nuevas piezas y organizar una ceremonia de renovación de votos para bendecirlas, lo que implicará un gasto adicional.
Además del valor económico, la afectada recalca el componente sentimental: ni ella ni su marido se habían casado antes, y las alianzas y el anillo de compromiso simbolizaban momentos significativos en su vida.
“Confiaba en que sería reparada”
Vicki también aseguró al medio británico que durante sus vacaciones siempre suele alquilar una caja fuerte, incluso en su propia casa utiliza una para guardar relojes y joyas. En este caso, afirma que ocultó los pasaportes y dejó los anillos en la cocina porque confiaba en que la caja sería reparada.
Desde la agencia de viajes señalaron que no son propietarios ni operadores del hotel y que no han recibido quejas similares de otros clientes, aunque reconocieron que no son la única compañía que trabaja con el establecimiento. Aun así, aseguraron que investigarían la queja de Vicki Pike y ofrecieron asesoramiento para presentar una reclamación a su seguro de viaje.
El hotel declinó hacer más comentarios más allá de lo indicado por la agencia, mientras que la policía fue contactada por Daily Mail sin respuesta.







