con perspectiva

La salud de las mujeres

Un grave error en la comunicación de diagnósticos dudosos en los cribados de cáncer de mama ha puesto en riesgo a más de 2.000 mujeres andaluzas, a las que se les debían hacer pruebas por un posible tumor del que nunca se les informó. La Junta de Andalucía ha reconocido el fallo y ha anunciado medidas urgentes para solventarlo. Sin embargo, Amama, la asociación encargada de destapar este escándalo, asegura que varias mujeres han fallecido debido a los retrasos.

Por ello, la Fiscalía no solo ha abierto diligencias tras recibir diversas denuncias, sino que también ha reclamado a la Consejería de Sanidad un informe sobre los hechos, ya que, para más inri, la Junta conocía las demoras injustificadas en los cribados.

La crisis en el Gobierno de Moreno Bonilla, quien se aferra al cargo pese a la gravedad del asunto, ha coincidido con el síndrome posaborto que el alcalde de Madrid, Martínez -Almeida, se sacó de la manga y que, para fortuna de la coherencia y el sentido común, la comunidad científica desmintió rápidamente. Y es que, según este conjunto de síntomas de tres al cuarto, las mujeres que decidieran interrumpir voluntariamente su embarazo sufrirían depresión, alcoholismo, anorexia y autolesiones, entre otras sandeces.

La cuestión que aquí nos ocupa es la claridad con la que se percibe la instrumentalización política de la salud de las mujeres. Mientras el cáncer avanza sin un diagnóstico claro, el abortar en la sanidad pública se vuelve cada vez más denigrante e incluso las pulseras antimaltrato fallan a sabiendas de las autoridades, se crea una falsa percepción de privilegio femenino por parte de sectores jóvenes masculinos que abogan por defender su estatus social que, paradójicamente, nunca se ha visto mermado.

Al contrario de lo que ocurre con los derechos de las mujeres, que protagonizan en los últimos tiempos la ‘agenda setting política’ cuando no hay suficiente espectáculo en los plenos. Pero ¿cuántas serán las víctimas reales de los errores en las mamografías? Porque parece que del hilo de la manta apenas se ha comenzado a tirar…