Un nuevo análisis económico ofrece pruebas concluyentes de que la principal normativa europea sobre derechos de los pasajeros, el Reglamento Nº 261/2004 (CE 261), actúa como un potente motor de eficiencia operativa y protección al consumidor, en un mercado aéreo que supera ampliamente al estadounidense en puntualidad y fiabilidad. El estudio de la Asociación de Defensores de los Derechos de los Pasajeros (APRA) lleva por título Los derechos de los pasajeros aéreos en una encrucijada: impacto económico de la propuesta de reforma. Evalúa críticamente las propuestas para debilitar la regulación y demuestra que el mecanismo de compensación de la CE 261 incentiva con éxito a las aerolíneas a invertir en fiabilidad. Estas aseveraciones contradicen directamente las afirmaciones del sector, que sostiene que las normas actuales provocan cancelaciones o perjudican la competencia. En contraste, se refleja que, en Estados Unidos -donde no existe un equivalente a la CE 261-, los pasajeros experimentan sobre un 70% más de grandes retrasos (superiores a tres horas) y un 20% más de cancelaciones en el mismo día que en Europa.
“El sistema de compensación de la CE 261 combina de manera inteligente la protección de los pasajeros con incentivos para que las aerolíneas mejoren su fiabilidad”, expresa Hinnerk Gnutzmann (coautor junto a Piotr Spiewanowski). “Nuestros datos muestran que las aerolíneas han respondido a los incentivos que la normativa ofrece. Esto ha hecho que viajar en avión por Europa sea significativamente más fiable”. De ello se deduce que los incentivos creados por la CE 261 mejoran la gestión de las interrupciones de vuelos: los pasajeros en la UE tienen un 5% más de probabilidades de llegar a tiempo, lo que supone una mejora en la puntualidad de millones de vuelos; los vuelos cubiertos por la CE 261 son hasta un 70% menos propensos a sufrir grandes retrasos (más de tres horas), en comparación con Estados Unidos, donde no existe una regulación equivalente; hasta un 66% menos de grandes retrasos (más de 3 horas) en vuelos de corta distancia donde se aplica la CE 261, y la probabilidad de cancelaciones en el mismo día es un 20% menor en la UE.
“Este informe confirma lo que millones de viajeros europeos ya saben: ¡la CE 261 funciona!”.
A juicio de Tomasz Pawliszyn, presidente de APRA, “debilitar la regulación, como plantea el Consejo Europeo”, sería un paso atrás: “Cuando los pasajeros pueden confiar en una compensación justa, las aerolíneas están motivadas para ofrecer un mejor servicio. Es una situación en la que todos ganan”.
Información
En el mostrador de facturación del aeropuerto y en internet debe haber una nota impresa o electrónica claramente visible con información concisa sobre los derechos como pasajero aéreo en la UE: “Si te deniegan el embarque, se cancela tu vuelo, hay un retraso en la salida de más de dos horas o llegas a tu destino final con mucho más retraso, la compañía aérea estará obligada a facilitar un escrito con las normas de indemnización y asistencia”. Se aplican en estas circunstancias: “Si tu vuelo se realiza dentro de la UE y está operado por una compañía aérea de la UE o de fuera de la UE. Si tu vuelo llega a la UE desde fuera de la UE y está operado por una compañía aérea de la UE. Si tu vuelo sale de la UE hacia un país de fuera de la UE y está operado por una compañía aérea de dentro o de fuera de la UE. Si no has recibido aún prestaciones (indemnización, transporte alternativo o asistencia de la compañía aérea) por problemas relacionados con tu vuelo según la legislación aplicable de un país de fuera de la Unión”.
Todos los pasajeros que han comprado un billete tienen derecho de embarque. No obstante, podría darse la negativa de la aerolínea a transportar al viajero en un vuelo si hay motivos “justificados”, como razones de salud, seguridad o la presentación de documentos de viaje inadecuados. Un ejemplo de ello es la sobreventa (overbooking, en inglés). En este caso, la compañía pedirá voluntarios entre los pasajeros para quedarse en tierra (reembolso o transporte alternativo) y si nadie levanta la mano habrá de acordarse una contraprestación, con derecho a asistencia, reembolso o transporte alternativo y a ser compensado inmediatamente (sin ningún trámite adicional): entre 250 y 600 euros, dependiendo de la distancia del vuelo.
Los retrasos y las cancelaciones se originan por diversas causas, desde condiciones climáticas adversas hasta problemas técnicos. Aparte del comprensible enfado, los pasajeros recibirán una compensación siempre que se cumplan ciertos requisitos. Algunas situaciones extraordinarias eximen a las aerolíneas.






