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La famosa salchicha roja de los perritos que lleva 60 años haciéndose en Canarias: “La fórmula secreta es…”

“Nos conocen por el empaquetado”, señala el propietario, quien destaca que el producto sigue teniendo como principal destino los puestos de perritos y los restaurantes
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La inconfundible salchicha roja de los perritos calientes que se vende en puestos y restaurantes de Canarias tiene una historia que se remonta a casi seis décadas atrás. Se trata de las salchichas rojas danesas Arne, un producto que comenzó a elaborarse en el Archipiélago en 1966 para dar respuesta al auge del turismo escandinavo que llegaba a las Islas.

La fábrica fue fundada por Arne y su hijo Steen, quienes decidieron abrir en Canarias una industria de embutido danés para satisfacer la demanda de un público acostumbrado a este tipo de producto, ante el ‘boom’ de turismo escandinavo. Con el paso del tiempo, la empresa pasó a manos canarias: la familia Cabrera, natural de Tejeda (Gran Canaria), tomó el mando del negocio tras haber trabajado previamente en la fábrica.

Actualmente, la empresa está gestionada por Julio Cabrera, de 72 años, quien ejerce como gerente, junto a Orlando Cabrera, socio principal. Ambos mantienen viva una tradición que se ha convertido en parte del paisaje gastronómico popular de las Islas.

El secreto de su éxito, según explican desde la empresa, se basa en una fórmula sencilla: buena carne de cerdo y buenos ingredientes, con apenas conservantes y un proceso de fabricación fiel al método tradicional danés. La conservación y distribución se realiza íntegramente dentro de la cadena de congelado, lo que garantiza que la salchicha llegue al consumidor final en óptimas condiciones.

Las salchichas Arne se presentan en tres tamaños distintos: 16, 18 y 24 centímetros, y se empaquetan de forma artesanal en rulos de 0,5 kilos (10 unidades), 1 kilo (20 unidades) y 2,5 kilos (50 unidades). Precisamente, el empaquetado es uno de los elementos que no ha cambiado desde la inauguración de la fábrica.

Nos conocen por el empaquetado”, señala Julio Cabrera, quien destaca que el producto sigue teniendo como principal destino los puestos de perritos calientes y los restaurantes de Canarias, donde la salchicha roja danesa se ha convertido en un clásico reconocible para varias generaciones.