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Algo pasa con Aena

La desidia de Aena con Tenerife no podía prolongarse durante más tiempo. No se atenía a razones. Era ilógica, un agravio insostenible para los intereses de la Isla que todos los años lidera la entrada de turistas en Canarias. 21.144.655 personas llegaron a los dos aeropuertos tinerfeños en 2025: 13.969.678 a Tenerife Sur y 7.174.977 a Tenerife Norte. Gran Canaria, por su parte, recibió 15.826.553. Los números no engañan y Aena ya no sabía dónde meterse después de que la presión empresarial y política de Tenerife fuera insistente tras años de flojera azul y blanca. Los cerca de doscientos millones de euros de beneficio anual que genera el Tenerife Sur, proporcionalmente el más rentable de España, no merecen una terminal de la vergüenza.

No hay mal que dure y por fin, este miércoles, 25 de febrero (apunten la fecha), una delegación de Aena encabezada por su vicepresidente ejecutivo, Javier Marín, presentó al Cabildo y a agentes sociales y económicos un plan inversor de 867 millones de euros para modernizar y ampliar los dos aeropuertos de Tenerife en el periodo 2027-2031, dentro del nuevo Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III).

La paciencia de Rosa Dávila ya había tocado fondo. Firme y con rostro severo consiguió lo que de justicia se merecía. Hasta el Teide, aliado, ya no ocultaba sus estremecimientos ante el insostenible desprecio de la Compañía pública hacia el territorio más poblado y de mayor extensión de la Macaronesia. El empresario José Fernando Cabrera, ariete implacable, martillo pilón contra la falta de entendederas de quienes gestionan los aeropuertos de interés general en España, tampoco se amilanó (nunca lo hace) y en primera fila no le quitó ojo a Marín. Frente a tanta añepa blandida, al ingeniero aeronáutico con despacho en Madrid solo le quedó, acojonado, atender las demandas de Nivaria. Toque por dentro y a la arena.

El proyecto de la nueva terminal del Sur podría salir a licitación en unos meses y el del Norte a lo largo de 2027. El primero concentra una parte significativa de la inversión (554 millones de euros), que se destinará a la construcción de un edificio con las exigencias de servicio acordes al destino Tenerife. Además, incrementará su capacidad operativa conectándose a la futura red insular de trenes. Así, el plan de movilidad contempla una primera fase que unirá San Isidro con Costa Adeje y la ampliación del Tranvía hasta el Aeropuerto de Tenerife Norte. También se contempla el desarrollo de intercambiadores de transporte en puntos estratégicos que faciliten la conexión entre guaguas, taxis, Tranvía y tren, optimizando los tiempos de desplazamiento y reduciendo el uso del coche privado, tan dañino para la conectividad en las dos grandes autopistas de la Isla.

Buena noticia que se hayan desbloqueado las inversiones aeroportuarias, pero en esta partida no todo es color de rosa. La actuación en Tenerife Norte con una inversión que superará los 313,4 millones de euros, se ha adjudicado a una Unión Temporal de Empresas integrada por Cemosa, Fairbanks Arquitectos e Intecsa-Inarsa, la cual propone una transformación que no tiene en cuenta los conceptos del diseño original, con lo que va a sufrir alteraciones irreversibles.

La actual terminal de Los Rodeos fue mencionada en la decimoprimera edición de los premios Manuel de Oraá y Arcocha, y seleccionada en 2006, junto a otras 52 intervenciones, en la exposición On site, New Architecture in Spain celebrada en el MoMA de Nueva York. Se trata de una obra notoria a la que Aena maltratará al no considerar los valores que llevaron a su reconocimiento internacional. Lástima de intrigas palaciegas. Tenerife perderá una muestra de la mejor arquitectura española.

Luces y sombras.

Ilustración: María Luisa Hodgson
Ilustración: María Luisa Hodgson
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