tribuna

Palabras que navegan

Con el paso del tiempo, al adentrarnos en la historia de nuestro territorio, descubrimos la profunda huella que dejaron hombres y mujeres cuya vida sigue iluminando nuestro presente. Entre ellos destaca el sacerdote realejero Gonzalo Morales Hernández (1938–2020), cuya entrega en distintas parroquias de nuestro territorio y, especialmente, en Venezuela, donde desarrolló una intensa labor pastoral, permanece viva en la memoria de quienes lo conocieron y en la historia que nos une. Su perfil intelectual quedó también reflejado en su obra más emblemática, Fugados en velero: Historia de La Elvira, publicada justamente tres décadas atrás por el Centro de la Cultura Popular Canaria con prólogo de Luis Cobiella Cuevas, en la que Gonzalo mostró el fruto de una investigación profunda, basada tanto en fuentes orales como escritas. Este libro, de poco más de 220 páginas, representa todo un viaje emocional que nos transporta a la dramática travesía de la goleta La Elvira, en la que 106 pasajeros (además de una niña de 4 años) cruzaron el Atlántico en 1949 hacia Venezuela en busca de una vida mejor. A través de relatos cuidadosos, el autor recoge días y noches de fatigas, la estrechez de un barco lleno hasta la bodega, la escasez de alimentos, el miedo, la esperanza y los pensamientos de quienes vivieron aquella odisea. En estas tres décadas desde su publicación, la obra se ha consolidado como un referente para comprender no sólo un episodio concreto de la emigración canaria, sino también el espíritu de quienes se lanzaron al mar con sueños y esperanzas ante la adversidad. Gonzalo, con un estilo claro y comprometido, rindió, además, homenaje a la valentía y resiliencia de aquellos hombres y mujeres que en su travesía enfrentaron hambre, hacinamiento y la incertidumbre del mañana. La figura de Gonzalo Morales Hernández, sacerdote, maestro y hombre entregado al prójimo queda inmortalizada tanto en su servicio pastoral como en su legado literario, que seguirá inspirando a nuevas generaciones a recordar de dónde venimos y a honrar la memoria de quienes, con esfuerzo y dedicación, forjaron su destino.

TE PUEDE INTERESAR