La Laguna Tenerife se impuso al Girona (97-94) en un partido que pareció tener resuelto a falta de cinco minutos, pero que se fue complicando para resolverse en los instantes finales.
Fue un duelo intenso, sin Mills, descartado junto a Bordón, en el que los gerundenses mostraron que son un perfecto producto de un entrenador genial como es Moncho Fernández.
Los canaristas lograron controlar el duelo por momentos, para, como ocurriera en Lleida, jugársela todo en unos segundos decisivos en los que, por suerte, esta vez salió cara.
Intercambio de canastas
La Laguna Tenerife comenzó no dando tregua a su rival (8-2) pero la respuesta del Girona no se hizo esperar desde el exterior (8-8). Los cinco primeros minutos de duelo fueron un intercambio de canastas incesantes, con mucho ritmo y con los catalanes dejando muy buenas sensaciones (15-15).
El partido se oscureció algo, después de que comenzaran a llegar los errores en ataque de ambos conjuntos (21-19), algo que supieron aprovechar los locales (26-21).
Igualdad gracias al rebote visitante
Moncho Fernández tuvo que parar el partido con un tiempo muerto cuando solo se había jugado minuto y medio de esta segunda manga tras un parcial de 5-1 para La Laguna Tenerife (31-22).
Dos tiros libres de Marcelinho permitieron a los locales conseguir una primera renta importante (38-30) pero en la siguiente jugada un nuevo rebote ofensivo catalán -llevaban ocho con más de cinco minutos por jugarse-, motivó que Vidorreta pidiera tiempo muerto (38-32).
Con todo, una canasta en el último segundo de Jaime Fernández llevó el partido al descanso con 50-43. Los gerundenses havían capturado 12 rechaces ofensivos.
Marce y Rokas lanzan a La Laguna Tenerife
Una canasta de Needham puso el 52-50 tras un parcial de 2-7. Pero la respuesta de La Laguna Tenerife llegó. 57-50 y tiempo muerto de Moncho Fernández a falta de poco menos de siete minutos.
El tiempo muerto surtió efecto (59-60) para un parcial de 9-17 en menos de seis minutos de juego. Fue entonces cuando Vidorreta también tuvo que parar el compromiso.
Los insulares reaccionaron (68-63) con Marce en pista y con Giedraitis firmando su mejor partido como canarista para dejar todo con 72-63 a falta de un cuarto.
Último cuarto
Girona siguió resistiéndose (78-71) pero con Marcelinho dirigiendo y anotando permitía mantener las diferencias (83-73).
Los visitantes se pusieron a solo tres (87-84) después de que el Canarias se mostrara con errores en defensa. Con poco más de dos minutos por jugarse Vidorreta pidió tiempo muerto. Los gerundenses llevaban 18 rebotes ofensivos.
Vildoza, de tres, puso el 89-87 confirmando que La Laguna Tenerife, a falta de 53 segundos, se había metido en un lío.
Un triple de Scrubb puso el 92-87, pero Needham el 92-90, con todo por resolverse a falta de 16 segundos. Fitipaldo recibió una falta, pero solo pudo anotar uno de sus dos tiros libres (93-90), cuando Vildoza dispuso de lo mismo, acertó para el 93-92. Quedaban 13 segundos para acabar.
Marcelinho, desde la misma línea, puso el 95-92 pero Vildoza anotó para el (95-94) antes de que Fitipaldo cerrara las cosas con 97-94.

