Addoor Sticky
clima

Ni se te ocurra hacer esto: errores comunes que cometemos cuando hay calima

Ni se te ocurra hacer esto: errores comunes cuando hay calima

Ni se te ocurra hacer esto: errores comunes cuando hay calima

Para cualquier residente en el Archipiélago, la calima en Canarias es una vieja conocida. Ese manto ocre que desibuja el horizonte y nos obliga a cerrar ventanas es, en realidad, uno de los fenómenos meteorológicos más complejos y fascinantes del mundo. No es solo “arena del desierto”; es un ecosistema flotante que recorre miles de kilómetros antes de posarse sobre el Teide o las dunas de Maspalomas.

Pero, ¿qué hay detrás de este fenómeno más allá de la suciedad y el calor? Aquí te revelamos varios datos curiosos que cambiarán tu forma de mirar al cielo la próxima vez que el viento sople del este.

5 Datos curiosos sobre la calima que probablemente desconocías

1. Un fertilizante global: del Sahara al Amazonas

Aunque para nosotros sea una molestia, la calima en Canarias es una pieza clave en el equilibrio del planeta. Este polvo es rico en fósforo y hierro. Se ha demostrado que las tormentas de arena que atraviesan las Islas llegan hasta Sudamérica, donde actúan como el principal fertilizante natural para la selva amazónica. Sin el polvo sahariano, el “pulmón del mundo” no sería tan verde.

2. No es solo arena: un “autobús” de microorganismos

Científicos han analizado las partículas de la calima y han encontrado mucho más que minerales. En el polvo viajan bacterias, virus, esporas de hongos e incluso restos de metales pesados procedentes de zonas industriales del norte de África. Por eso, su incidencia en la salud va más allá de una simple irritación de garganta.

3. El efecto “barrera” contra los huracanes

Este es uno de los datos más sorprendentes. La capa de aire sahariano es extremadamente seca y cálida. Cuando se desplaza sobre el Atlántico, actúa como una barrera que impide que los sistemas tormentosos se organicen, ayudando a frenar la formación de huracanes en la temporada estival.

4. ¿Calima o Siroco?

Aunque solemos usar ambos términos, en Canarias llamamos “Siroco” a la invasión de aire muy cálido y seco que suele acompañar a la calima más intensa. El nombre proviene del árabe shaluq (viento del sudeste). Es el responsable de que las temperaturas se disparen por encima de los 40°C en pleno invierno en algunas zonas de las Islas.

5. El impacto en la energía solar

Durante un episodio intenso de calima en Canarias, la producción de energía fotovoltaica puede caer hasta un 30%. Las partículas en suspensión no solo bloquean la radiación solar, sino que la capa de polvo que se deposita sobre los paneles reduce drásticamente su eficiencia hasta que son limpiados.

Incidencia en la salud: ¿Cuándo debemos preocuparnos?

La calima se mide por la concentración de partículas PM10 (menores de 10 micras). Cuando estas concentraciones superan los 50 microgramos por metro cúbico, la calidad del aire pasa a ser “desfavorable”. Los expertos en salud de Canarias recomiendan:

  • Evitar el deporte al aire libre: Los pulmones actúan como un filtro que se satura rápidamente con este polvo fino.
  • Hidratación constante: La calima reseca las mucosas, facilitando infecciones respiratorias.
  • Uso de mascarilla (FFP2): Es la única realmente eficaz para filtrar las partículas más pequeñas que pueden pasar al torrente sanguíneo.

La calima en Canarias seguirá siendo parte de nuestro ADN climático, pero conocer sus secretos nos ayuda a convivir mejor con este gigante naranja que, para bien o para mal, conecta nuestras islas con el corazón del continente africano.

TE PUEDE INTERESAR