El Gobierno de Canarias ha fijado una posición firme y tajante ante la amenaza sanitaria que supone el brote de hantavirus en un crucero que navega actualmente por aguas internacionales. Tanto el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, como el portavoz del Ejecutivo, Alfonso Cabello, han coincidido en que la prioridad absoluta debe ser la seguridad sanitaria, instando al Estado y a los organismos internacionales a gestionar la crisis sin que el buque llegue a atracar en puertos canarios.
El Gobierno regional exige evitar el atraque
Alfonso Cabello ha sido el encargado de ampliar la información técnica sobre la gestión de este buque, que se encuentra bajo la vigilancia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) al navegar en aguas internacionales. El portavoz ha subrayado que, aunque Canarias está dispuesta a colaborar, la responsabilidad y gestión recae sobre el Estado español a través de Sanidad Exterior.
“Lo más directo y rápido sería lo mejor”, ha afirmado Cabello en relación a la posible evacuación de los contagiados. Desde el Palacio de San Bernardo se defiende que la evacuación y posterior repatriación de los pasajeros afectados se realice directamente desde Cabo Verde, país donde el buque navega más próximo. El Gobierno canario es claro: si los pacientes están estabilizados y no existe un riesgo vital inmediato que obligue a un atraque de emergencia, el barco debe continuar su camino hacia su destino final en Países Bajos.
Fernando Clavijo: “Lo razonable es no pasar por Canarias”
Desde Bruselas, el presidente Fernando Clavijo ha reforzado este mensaje tras su encuentro con el comisario europeo de Transporte. Clavijo ha manifestado que el buque “debe ser atendido donde está”, insistiendo en que añadir una escala en Canarias solo supondría una “etapa más” innecesaria en una travesía ya de por sí complicada por el brote de hantavirus en el crucero.
El presidente ha recordado que la empresa operadora del buque es de origen neerlandés, por lo que la lógica sanitaria y logística dicta que el barco regrese de manera directa a los Países Bajos. “Canarias va con la posición clara de entender que, si no hay peligro para las personas, lo razonable es que desde Cabo Verde se le dé todo el soporte necesario”, sentenció Clavijo, evitando así que el Archipiélago se convierta en un punto de escala para una crisis infecciosa que puede gestionarse en origen.
El papel del Estado y la OMS ante la amenaza del hantavirus
La gestión de un brote de hantavirus en un crucero en aguas internacionales es una tarea compleja que involucra protocolos de Sanidad Exterior y el seguimiento de la OMS. El hantavirus es una enfermedad viral que puede llegar a ser grave, lo que justifica la precaución extrema del Ejecutivo autonómico. Alfonso Cabello ha recordado que cualquier movimiento que haga el barco debe estar bajo el seguimiento estricto del Ministerio de Sanidad.
El portavoz del Gobierno canario ha recalcado que la “evacuación y repatriación directa” es la vía más segura para evitar la propagación del virus y para garantizar que los afectados reciban el tratamiento adecuado sin comprometer la infraestructura sanitaria de las islas. La posición de Canarias busca presionar al Estado para que tome una decisión ejecutiva hacia Cabo Verde.
Incertidumbre sobre la ruta final del buque
A pesar de la claridad del Gobierno de Canarias, la decisión final depende de las autoridades de Sanidad Exterior y de la voluntad de la empresa armadora.
La evolución del estado de salud de los pasajeros será determinante en las próximas horas. Si la situación se mantiene estabilizada, el escenario de que el crucero evite los puertos canarios y navegue directamente hacia el norte de Europa cobra fuerza, tal y como demanda la administración de Fernando Clavijo para garantizar la tranquilidad de la población isleña ante este brote de hantavirus.

